El Ministerio de Cultura a través del Museo Regional de Oriente organizó la ponencia “Animales, deidades y el monstruo acuático. Conociendo la mitología mexica a través de los grabados rupestres del sitio Igualtepeque, lago de Güija, Metapán”, a cargo del arqueólogo Hugo Iván Chávez,  del departamento de Registro de Bienes Culturales.

En la actividad, que tuvo lugar el pasado lunes 20 de mayo, Chávez amplió sobre arte rupestre, las técnicas que existen para este tipo de grabado en rocas, la ubicación del sitio, los antecedentes coloniales del lago de Güija e Igualtepeque, junto a la cosmovisión y tradiciones de esta población ubicada en la zona, los otros grupos culturales que se asentaron en los alrededores del lago, los reportes y hallazgos en el sitio a través del tiempo, los trabajos de registro en Igualtepeque y la identificación del “monstruo acuático”.

El sitio arqueológico Igualtepeque se caracteriza principalmente por albergar la mayor agrupación de grabados rupestres de El Salvador y Centroamérica.

“Muchos de sus diseños rupestres remiten principalmente a su última ocupación conocida: Los grupos nahua-pipiles (900-1525)”, dijo el arqueólogo a los estudiantes de turismo del oriente del país.

En 2013, el arqueólogo y un grupo de estudiantes llevaron a cabo un inventario de los grabados rupestres del sitio, como parte de un proyecto de valorización y protección de Igualtepeque. “En ese inventario se identificaron figuras relacionadas con la fauna, flora, seres humanos y deidades”, ahondó el investigador.

La clasificación se hizo en figuras zoomorfas (jaguar, serpientes, posibles patos, aves y más); antropomorfas (representación de personas en diferentes poses); abstractas (figuras geométricas), sobre las cuales dijo el investigador: “Para nosotros probablemente no tienen significado, pero para nuestros ancestros sí”; deidades, entre las que se ha identificado a los dioses Xipe Tótec, Tláloc, Mictlantecuhtli y Quetzalcóatl, entre otros, y las fusionadas, que incluyen más de una categoría.

En ese proceso de inventario se “encontró una figura muy particular, nunca antes reportada, la cual, por su complejidad, no se pudo determinar en campo”, dijo el ponente.

Pero en la fase de laboratorio se encontró que algunas de las rocas con grabados rupestres que actualmente están en el MUNA y que también provienen del sitio, poseen figuras muy similares en diseño y forma.

El investigador compartió con los estudiantes que en base a fuentes históricas, arqueológicas y etnográficas se concluyó que la figura correspondía a “un ser mitológico denominado por los prehispánicos como ‘monstruo acuático'», el cual posee cualidades relacionadas con el inframundo dentro de la cosmovisión nahua-pipil.

Desde el inicio del proyecto a la fecha, se puede afirmar que este ser acuático está relacionado con Cipactli. Asimismo, esta representación mitológica reafirmaba el concepto de vida-muerte-vida, como una forma de mantener el ciclo y orden dentro del universo prehispánico, amplió el académico.

La charla fue impartida en las instalaciones de la Universidad Gerardo Barrios, en San Miguel, en donde los estudiantes recibieron al ponente con un acto cultural que incluyó representaciones de la cerámica Copador a través de morros pintados y la interpretación, a través de la vestimenta, del dios Tlácloc y el jaguar.