Desde la primera etapa de la cuarentena por la emergencia del Covid-19, el Sistema de Coros y Orquestas Juveniles de El Salvador convirtió sus procesos de formación en plataformas virtuales, a fin de llegar a la niñez y juventud inscrita en el programa de acción social a través de la música implementado por el Ministerio de Cultura.

Las primeras clases y tutorías virtuales iniciaron el 30 de marzo. 307 alumnos entre los 3 y los 25 años de edad, pertenecientes a los Semilleros de San Salvador, San Vicente e Ilobasco, Coro Juvenil Nacional, Filarmónica Juvenil Nacional, Orquesta de Guitarras de San Salvador, Ilobasco y San Vicente, Filarmónica Juvenil de San Vicente y la Orquesta de Cuerdas de Ilobasco, se han beneficiado con clases y talleres.

Las especialidades y niveles impartidos por 25 docentes son: canto coral, guitarra, violín, viola, corno francés, flauta y teoría musical, entre otros. Las clases y tutorías se complementan con el envío de guías, partituras, videotutoriales, métodos y materiales de estudio. 

Todo el trabajo del equipo docente y administrativo del Sistema ha sido reforzado por expertos internacionales, quienes brindan diversos talleres y clases maestras a los estudiantes gracias a la estrecha cooperación que mantienen con otros programas a nivel internacional.

Entre los renombrados especialistas que comparten sus conocimientos con los estudiantes están: Carlos Andrés Botero  (Colombia), director y embajador musical de la Orquesta Sinfónica de Houston (EE. UU.); el renombrado maestro Ariel Britos, director y fundador del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles del Uruguay y director de la Orquestas Juvenil del SODRE; Claudia Riero, directora Académica de la Fundación del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles del Uruguay; Matías Pereyra, maestro de violín de la Orquesta Juvenil del SODRE, y Lionel Genovart (Argentina), del Atelier Genovart de Buenos Aires.

A ellos se suman los mexicanos Roberto Sandoval, del Benemérito Conservatorio de Puebla (México), facilitador de un taller sobre el uso de Google Classroom aplicado a la música, y Uziel Luna, director del Estudio Suzuki de Guadalajara México, con un taller de contención infantil  en época de crisis, entre otros.

La actividad cultural representa un gran aporte a la sociedad salvadoreña, por lo que las actividades académicas se alternan con otras de componente lúdico, social, moral, psicológico y de ayuda a las familias a través de talleres dedicados a los padres.

La experiencia virtual ha sido exitosa evaluada desde dos aspectos: el trabajo con las familias y el acercamiento constante con otros programas a nivel internacional.

También, los estudiantes aportan a la creación de contenido cultural para la población en general mediante ensambles virtuales y cápsulas informativas que se suman a las clases abiertas de los maestros, y que se encuentran disponibles en las redes sociales del Ministerio de Cultura.

Por otro lado, durante la pandemia, 12 jóvenes estudiantes del Sistema de Coros y Orquestas Juveniles de El Salvador fueron seleccionados de entre 450 candidaturas provenientes de los países que forman el programa Iberorquestas Juveniles para montar la primera Orquesta Virtual Iberoamericana.

Mauricio Mena, director del Sistema de Coros y Orquestas de El Salvador, afirma: “Todo lo anterior evidencia el poder del pentagrama para acercar a los seres humanos, borrar fronteras y unirse en particular en épocas de crisis y de pandemia. Hoy más que nunca se necesita de las artes, y muy específicamente de la música, como fuente de inspiración, distracción, optimismo y armonía durante la cuarentena”.

El esfuerzo del personal administrativo y maestros del Sistema permite mantener vigentes los procesos de enseñanza, adaptándose cada día a la nueva realidad que impone la medida del distanciamiento social.