Aproximadamente 900 cupos ha abierto el Sistema de Coros y Orquestas Juveniles de El Salvador para las audiciones 2019, en las diferentes sedes del país, que simultáneamente atenderán del 4 hasta al 22 de febrero.

“Abrimos las puertas para que niños, niñas, adolescentes y jóvenes que quieran formar parte del programa del Sistema se integren a cualquiera de nuestros grupos, en los distintos niveles de instrumentos y especialidades que manejamos, y también para que los alumnos de antiguo ingreso hagan un proceso de evaluación”, aseguró el  director del Sistema de Coros y Orquestas Juveniles de El Salvador, Mauricio Mena.

El funcionario detalló que durante el año se enfocan en su trabajo, en la formación musical con los niños, pero en febrero y agosto es importante revisar el impacto que se tiene musicalmente con los alumnos, ver los avances e identificar fortalezas y debilidades para corregirlas a lo largo del tiempo.

En 2018, el Sistema de Coros y Orquestas recibió para audición a 899 niños, niñas, adolescentes y jóvenes de todas las especialidades: Coro, orquesta, guitarra,  semilleros,  orquesta infantil y juvenil, de los cuales se admitieron 843 alumnos. “Este año esperamos superar esa cifra, porque siempre tenemos bastante demanda sobre con la niñez que quiere empezar su proceso de formación musical y dentro de ese grupo también están los alumnos del antiguo ingreso, que ya han venido trabajando con nosotros durante uno, dos, tres o más años”, acotó Mena.

Los requisitos para integrar los Semilleros es que la niñez desee aprender y que cuenten con el apoyo de los padres de familia; no es necesario tener conocimientos musicales previos o tener lectura musical, ya que son elementos que los se trabajarán durante el proceso de aprendizaje, pero sí se solicita que tengan actitudes que indiquen que los alumnos están interesados en dedicarse al aprendizaje de música.

“Pensemos que la música como cualquier disciplina: Es un proceso de formación que conlleva varios años y los que requieren mucha disciplina, estudio, práctica en casa y que las personas que lo hagan tienen que estar dispuestas a invertir ese tiempo”, enfatizó el director del Sistema.

Las audiciones se realizan simultáneamente en San Salvador, Ilobasco y San Vicente.

Para los grupos de San Salvador, los espacios son el Coro Juvenil Nacional, la Orquesta de Guitarras y el Semillero de Guitarras; también los Semilleros Infantiles de Violín, Viola, Chelo y Percusión; la Orquesta Infantil Metropolitana y la Filarmónica Juvenil Nacional. En Ilobasco, está el Semillero de Cuerdas, mayoritariamente violín y chelo, y la Orquesta de Guitarras y Orquesta de Cuerdas; y en San Vicente la Filarmónica juvenil,  Semillero de Cuerdas y de Guitarras, y la Orquesta de Guitarras.

Las clases iniciarán el 4 de marzo del año en curso. Las personas que deseen realizar la audición deben hacer su cita previa al teléfono: 2567-6807, en horarios de lunes a viernes, de 8 de la mañana a 4 de la tarde (de 12 m. a 1 p. m. se hace pausa por el almuerzo).

El Ministerio de Cultura a través del Sistema de Coros y Orquestas Juveniles invita a todos los padres de familia, niños, jóvenes y adolescentes que gustan de la música, y que quieran aprender y dedicarse formalmente a cualquier instrumento o canto, a que participen en el proceso de audición 2019.

La experiencia de ser parte del Sistema de Coros y Orquestas por varios años.

A las audiciones asistió Ana María Recinos con su hija de 9 años ―que tiene cuatro años de estar en el Sistema―. Un día anterior asistió con su hija mayor que tiene cinco años de pertenecer al Sistema de Coros.

“Para mí, el Sistema ha sido la oportunidad en donde mis hijas se han desarrollado mucho, he descubierto el talento de ellas y eso a la vez le ayudará en su vida cotidiana y, principalmente, en su escuela. La música le ayuda especialmente para la matemática”, expresó la madre de familia, quien aseguró que sus hijas han expresado todo lo que he aprendido en el programa musical en el colegio.

“Mi hija, la mayor, ha crecido en el Sistema de Coros y hemos visto el progreso en ella. A la fecha, está en la Orquesta Infantil, ya lee (partituras) muy bien, a primera vista, y eso a nosotros como padres nos emociona y a la vez sentimos un agradecimiento  por el Sistema, por la manera en que tratan a los niños; ellos se sienten en familia, es un grupo muy bonito donde se apoyan y están capacitados para atender a la niñez”, aseveró Recinos.

Al mismo tiempo, invitó a los demás padres y madres de familia a que busquen alternativas  y aseguró que el Sistema es una alternativa para sus hijos, para su desarrollo no solo intelectual sino también como ser humano. “La música, en el caso de mis hijas, las ha hecho más sensibles, les ayudaron mucho a la expresión verbal de sus sentimientos y a nivel de persona creemos que se vuelven mejores seres humanos”, dijo.

El adolescente Fernando José Teec, de Ilobasco, se presentó por tercer año consecutivo a las audiciones para seguir formando parte de la familia del Sistema. Según detalló, la experiencia lo ha ayudado a descubrir la música, porque antes creía que música era “solo tocar, poner los dedos y ya”. “Aquí enseñan más que eso. Enseñan que la música es un mundo, un universo lleno de maravillas, a pesar que cuesta, pero si uno se esfuerza bastante uno ama más la música porque sabe el esfuerzo que se hace y los frutos que puede dar”, sostuvo.

Invitó a los amantes de la música a explorar el mundo del Sistema de Coros y Orquestas porque “el que no se arriesga no gana”.

A los comentarios de Teec, se unieron los del maestro Irving Ramírez: “En el Sistema les enseñamos a compartir, a ser solidarios, a ser mejores chicos, mejores hijos, hermanos, vecinos, y creo que nuestros alumnos están atendiendo el llamado. Tenemos que, de hecho, a mí me encanta mucho pensar y constatar además que, hasta esta fecha, no hemos tenido ninguna actitud negativa de parte de nuestros jóvenes entre sí, se guardan respeto, son solidarios, no se ven discusiones; habrá momentos que no están de acuerdo unos con otros, pero se maneja de una manera pacífica y civilizada”.

“Es admirable la forma en que se comportan los jóvenes, teniendo en cuenta que vienen de diferentes estratos sociales, de diferentes áreas geográficas y eso nos da pie a pensar que lo que estamos haciendo está teniendo resultados y vale la pena seguir trabajando”, destacó el maestro Ramírez.