Al recorrer los salones del Palacio Nacional, los visitantes de esta joya arquitectónica se dejan cautivar por sus estilos neogótico, neoclásico y renacentista. Ruriko Maravilla, técnico en Restauración del Monumento Nacional, es el artista encargado de su conservación desde hace 12 años.

Pintor y restaurador durante 23 años, ha dedicado su vida a este oficio. Ingresó a CONCULTURA —ahora Ministerio de Cultura— en 2007, como encargado del monitoreo, conservación y restauración del inmueble ubicado en el centro histórico de la ciudad capitalina.

Es usual encontrarlo en los diferentes espacios, realizando un minucioso trabajo de restauración de murales, por ejemplo. Los visitantes curiosos le consultan si es pintura normal y él pacientemente les explica que para garantizar la calidad y originalidad de su trabajo no usa la pintura tradicional sino pigmentos que él mismos fusiona para obtener el color y mantener los murales que hacen único al inmueble.

Durante su carrera, ha recibido capacitaciones de expertos nacionales e internacionales en el tema, destacando el apoyo de países como Brasil e Italia. Actualmente, él también capacita a los jóvenes estudiantes de arquitectura que realizan un servicio voluntario en las tareas de restauración del Palacio. Sus conocimientos abarcan además la restauración de materiales como bronce, yeso y lámina troquelada, presentes en la infraestructura del monumento; también, se encarga de la restauración  de los muebles de la estructura arquitectónica.

“Este es el segundo Palacio Nacional que tuvo El Salvador. La gente debe venir a conocer el trabajo que hizo nuestra gente con elementos europeos. Aquí hay bronce, granito, mármol de Carrara que fue exportado e instalado en su época por la mano salvadoreña”, explicó Maravilla.

El Palacio Nacional abre su horario extendido los viernes y sábados, de 10 de la mañana a 10 de la noche, y los domingos, de 10 de la mañana a 6 de la tarde, de manera permanente.