Las comunidades de El Mozote, Cerro Pando y La Joya, en Morazán, participaron en talleres de grabado en madera para la recuperación de la memoria histórica, coordinados por la Dirección General de Redes Territoriales y desarrollados del 5 al 8 de julio.

Con los talleres se da cumplimiento a las disposiciones específicas restaurativas de la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso de la Masacre de El Mozote y lugares aledaños.

La  experiencia artística fue impartida por Guillermo Araujo, artista visual salvadoreño, y Alberto Rodríguez (Costa Rica), con el apoyo de la Casa de la Cultura de El Mozote. El taller propició un diálogo intergeneracional entre las 72 personas participantes.

Los productos resultantes, matrices de madera y un original múltiple de cada uno de los participantes serán exhibidos en el futuro Centro de la Memoria, que se proyecta para El Mozote.

Araujo puntualizó: “Es muy conmovedor y llena de mucha esperanza ver cómo durante el taller la gama de emociones compartidas a través de la memoria nos acerca más a nuestra esencia humana. Sentir cómo este tipo de experiencias nos ayuda a sanar desde dentro al compartir nuestros recuerdos, y nos sigue acercando más y más como sociedad al perdón a través del amor compartido”.  

Las sedes de los talleres fueron el Centro Escolar Ana Julia y Carmelina Mejía Ramírez, de la comunidad El Barrial, en Cerro Pando; la casa contigua al monumento en el cantón La Joya y la Casa de la Cultura de El Mozote.