La Dirección General de Patrimonio Cultural y Natural a través de la Dirección de Arqueología presentó —el 10 de diciembre de 2019— la ponencia “Complejo minero de Los Encuentros, San Carlos, departamento de Morazán, El Salvador. Un análisis desde la perspectiva de la arqueología industrial”, a cargo del académico invitado Francisco Alvarado.

El complejo minero de Los Encuentros surgió a raíz del descubrimiento, en 1789, de una veta mineral por parte del salvadoreño Domingo Sánchez. A partir de entonces se comenzó la extracción de oro y plata, aunque es esta última la que más se extraía en el complejo, el cual fue propiedad de extranjeros desde 1799, cuando falleció Sánchez, hasta 1950, cuando dejó de operar.

De Los Encuentros existen vestigios materiales como edificaciones de ladrillo que eran utilizadas para los procesos de producción, restos de cerámica, vidrio, porcelana y barro de vasijas utilitarias, entre otros. Los restos fueron registrados y analizados por el arqueólogo Alvarado como parte de su tesis de graduación.

Asimismo, Alvarado investigó en registros documentales las condiciones en que los mineros trabajaban en esa época, cómo vestían y de qué manera recibían su paga, que era en fichas de cambio similares a las usadas por las fincas de café, las cuales solo podían ser canjeadas por productos en los negocios del finquero y, en este caso, del minero.

“Los Encuentros fue uno de los complejos mineros con la producción más organizada. A mediados y finales del siglo XIX, esta industria fue una de las más importantes del país en ese siglo, solo superada por el café”, dijo el arqueólogo.

Sobre el tema, el estudiante de arqueología, Orión Castellón, opinó: “La investigación es muy innovadora, ya que se han hecho pocos trabajos al respecto. Es muy importante porque va de la mano con la historia. El proceso de la industrialización se ha tocado muy poco”, dijo.

En la actualidad, la arqueología industrial ya no se limita a la identificación, preservación y conservación de los elementos muebles e inmuebles, sino que busca comprender el pasado industrial y cómo este ha afectado al presente, además de la puesta en valor de estos sitios patrimoniales.