El barco “se acercó demasiado a la costa y encalló en el banco de arena frente a la Bahía de Jiquilisco, es evidente que el naufragio no fue catastrófico porque todos los bienes quedaron en su lugar original”, dijo el arqueólogo Roberto Gallardo en la ponencia “Investigaciones arqueológicas de un pecio con carga victoriana en la Bahía de Jiquilisco, El Salvador”, que brindó el 19 de octubre de 2019, en el MUNA Académico.

El pecio del que habló podría ser el Thetis, un bergantín de vela que se habría hundido en 1851, con una carga muy valiosa de productos ingleses que incluían vajillas de cerámica, botellas de cerveza irlandesa, licores, textiles, vestidos y, principalmente, bienes industriales, como tubos de hierro, rollos de cadenas y lingotes de plomo.

Según Gallardo, el barco comercial habría salido del puerto de Liverpool, Inglaterra, pasando por Río de Janeiro, cruzado al océano Pacífico por el estrecho de Magallanes, subiendo hacia el norte de América por Valparaíso, Chile; puerto de El Callao, en Perú; luego Panamá y los puertos centroamericanos. “El último puerto que visitó fue el Realejo, Nicaragua, y luego encalló en Jiquilisco”, dijo.

Parte de los materiales recuperados

Narró Gallardo que, gracias a las investigaciones arqueológicas que se hicieron en febrero de 2019, se pudo dibujar un mapa del barco y de los bienes. Además, se recuperaron botellas de cerveza de jengibre irlandesa, telas, cerámica, botellas de licores, lingotes de plomo y remaches de bronce.

Las piezas han sido estudiadas y se ha confirmado que coinciden en fechas, estilos y características con productos de Gran Bretaña e Irlanda, de la época de la reina Victoria del Reino Unido (1837-1901).

“Los ingleses fueron los que después de los españoles y de la independencia de los países americanos,  hicieron presencia en el comercio y tenían intereses imperiales en controlar la región. Tuvimos problemas en fechar el pecio, encontramos un anuncio del Diario Oficial donde se menciona el hundimiento del Thetis el 6 de junio de 1851, aunque según el anuncio se hunde a 150 km del lugar en que están los restos que encontramos; sin embargo, nuestra hipótesis es que es el Thetis”, añadió el arqueólogo.

Al momento, se continúan analizando los materiales rescatados y se buscan documentos de la época para confirmar el origen del pecio, explicó el arqueólogo, quien investigó el sitio junto al estadounidense Chris Beagle, y con la colaboración de buzos extranjeros y nacionales.

Sobre la ponencia, el joven Ángel Reyes, destacó: “Lo que más le llamó la atención fue cuando habló de todo lo que encontraron, cuándo fue que se hundió y de qué lugares eran los materiales que encontraron en el barco”.