En el marco del VIII Congreso Centroamericano de Arqueología en El Salvador, se presentaron —el 12 de noviembre de 2019— tres libros sobre investigaciones en Mesoamérica: “Chiapa de Corzo, orígenes de una comunidad milenaria”; “Estudios de arqueología: México y Centroamérica”; y “I Simposio de Arqueología Pública en El Salvador 2018”.

La mesa estuvo integrada por el Dr. Emiliano Gallaga, del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México; el Dr. José Heriberto Erquicia, director de Museos del Ministerio de Cultura; el Dr. Masakage Murano, de la Universidad de Estudios Extranjeros de Kioto, Japón; y la maestra Miriam Méndez, de la Dirección de Arqueología del Ministerio de Cultura.

“Chiapa de Corzo, orígenes de una comunidad milenaria” fue presentado por el Dr. Gallaga. El libro trata sobre el descubrimiento, en 2010, de una tumba de aproximadamente 2700 años de antigüedad dentro de la gran pirámide del sitio arqueológico Chiapa de Corzo, la cual es considerada como “la más antigua de su tipo en Mesoamérica”, porque en ella se encontraron los restos del gran señor de un pueblo de la cultura zoque, con un rico ajuar funerario que incluía ofrendas de cerámica, jade y dos acompañantes al más allá, un joven y un bebé. Descubrieron también otras tumbas con ricas ofrendas, entre estas un pectoral de hueso de tortuga con un diseño de rostro olmeca.

“El libro está escrito de una manera coloquial. Presenta los datos arqueológicos, los antecedentes, la descripción de la región y de las investigaciones previas. El sitio Chiapa de Corzo se ha trabajado por muchos años en los 40 y los 50, fue elegido por tener una de las presencias humanas más largas en el valle de la depresión central de Chiapas, por casi dos mil años antes de Cristo hasta la actualidad”, dijo Gallaga.

El segundo libro presentado fue “Estudios de arqueología: México y Centroamérica”, el cual fue compilado por el arqueólogo Shione Shibata y el Dr. Erquicia, quien dijo que el volumen está constituido por diversos artículos del quehacer multidisciplinario que acompaña la investigación arqueológica en el área.

“Es incuestionable que la arqueología debe ser una ciencia al servicio de la sociedad y que el conocimiento de la historia fortalece los tejidos sociales al generar procesos de pertenencia y arraigo hacia los territorios, tanto a través de su cultura material como a la diversidad de manifestaciones culturales que expresan sus identidades”, dijo Erquicia.

Por su parte, el Dr. Masakage Murano, agradeció a la Dirección de Arqueología y al Ministerio de Cultura  por permitirle hacer investigaciones y colaborar con la arqueología de El Salvador en diversos proyectos, y a través del I Simposio de Arqueología Pública 2018, compilado en una publicación de la cual habló la arqueóloga Miriam Méndez.

“Esperamos que esta publicación sea el inicio de una tradición en la que luego de cada simposio se pueda contar con una herramienta de divulgación que permita acercar a la población el quehacer arqueológico y los esfuerzos entre la comunidad y la academia en pro del patrimonio”, dijo la maestra Méndez.

El congreso continúa, y este 13 de noviembre, a las 5:00 p. m.,  se desarrollará la mesa de discusión “Nuevas tecnologías aplicadas al trabajo arqueológico. Aportes y desafíos”, la cual es abierta al público.