El Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán dedicó la edición del MUNA de Noche del pasado sábado 24 de agosto, a su Pieza del Mes.

La velada inició con una sesión de juegos en relación a las Colecciones Nacionales que resguarda el museo (de Arqueología, de Historia y de Etnografía), gracias a la Lotería Prehispánica, No te Enojes de Copadores y Monopolio del MUNA.

Luego, el MUNA Académico abordó la historia de los pines presidenciales a través de la arqueóloga Liuba Morán, quien efectuó un análisis comparativo de estos botones y su evolución a lo largo de la historia.

La arqueóloga indicó que los pines tienen su origen en los camafeos (elaborados desde el siglo I hasta el XX) y que su presencia se remonta a las peregrinaciones cristianas del siglo XII en Europa, hacia lugares como Santiago de Compostela, Jerusalén y Roma, práctica que tomó auge y brindó un cierto nivel de estatus para quienes la realizaban.

“Llegó un punto en que la gente quería llegar a su comunidad de las peregrinaciones y probar a los demás que habían ido”, explicó Morán.

A partir de este deseo, se comenzó a implementar el uso de veneras, objetos propios de las zonas que los peregrinos llevaban consigo a sus hogares.

Sin embargo, los prendedores, como los conocemos hoy en día, no surgieron sino hasta 1893, año en el que el estadounidense Benjamín Whitehead patentó pines de metal plastificado, que los volvía más duraderos.

El uso de estos prendedores se masificaría en las campañas políticas en los Estados Unidos y diversos países, entre ellos El Salvador, durante todo el siglo XIX y parte del siglo XX.

Eventualmente, los ecos de su uso en el país formarían parte de la Colección Nacional de Historia del MUNA.

En la actualidad, el museo posee 79 pines en diferentes estados de conservación, tanto de partidos políticos, como de candidatos y momentos históricos importantes, como la pieza de 1903 de una feria mundial en la que El Salvador participó.

Para la muestra de agosto, Morán eligió siete prendedores de personalidades emblemáticas de la historia salvadoreña: los generales Gerardo Barrios, Maximiliano Hernández Martínez y Tomás Regalado, don Pedro José Escalón, el mayor Óscar Osorio y el coronel Ernesto Claramount.

Al concluir la ponencia, los participantes tuvieron la oportunidad de apreciar los pines exhibidos como Pieza del Mes, tal fue el caso de Leonel Barillas, quien es coleccionista de antigüedades y se sintió motivado a asistir para ampliar sus conocimientos. “El trabajo de la arqueóloga es enriquecedor e importante, me ayudó a conocer información que no dominaba”, expresó.

Para los asistentes más pequeños, se efectuó un taller lúdico de elaboración de pines del MUNA, en el que los participantes crearon su propio botón y se informaron sobre las colecciones nacionales albergadas en el museo.

Para finalizar la noche, el estudio Pupusas Game presentó el desarrollo de su videojuego Cipit Quest, el cual es una iniciativa para dar a conocer las leyendas de El Salvador a la niñez dentro y fuera del país.

“Estamos muy agradecidos por estos espacios, porque a empresas pequeñas como nosotros nos dan la oportunidad para mostrarnos. Es un gran apoyo”, dijo Juan Iraheta, programador de Pupusas Game.

Las actividades del MUNA de Noche buscan reconectar a la población con sus culturas, identidades y patrimonio a través de actividades lúdicas y académicas en horarios flexibles.

Recuerde visitar el museo en su horario extendido, viernes y sábado, de 10:00 a. m. a 10:00 p. m.

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