Todos los espacios del Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán (MUNA) fueron testigos de una exitosa concurrencia asidua de arte y cultura, el pasado sábado 10 de febrero.

La tercera edición de la Noche Blanca (Nuit Blanche) convocó a más de 4 mil personas en el MUNA, que ofreció una programación artística-cultural para todas las edades y gustos.

A las seis de la tarde inició el concierto del Coro Patrimonial, que interpretó un repertorio de canciones en español y náhuat, en el auditorio Pedro Geoffroy Rivas.

El Coro Patrimonial, de la Dirección Nacional de Artes, Teatros y Espacios Escénicos de Secultura finalizó su participación con la canción “Ne nawat shuchikisa” (El náhuat florece), de Antonia Ramírez (Santo Domingo de Guzmán).

“Con estas interpretaciones reconocemos y dignificamos a nuestros nahuablantes y cultura”, afirmó la directora del coro, Enid Claramunt.

Al mismo tiempo, la magia  de los mimos  la puso Roberto Carbajal, quien con mucha expresividad, diversión y música estimuló la imaginación de los asistentes.

Ya entrada la noche, la plaza del museo vibró al ritmo de la música de los años 80 y 90, gracias al grupo Die Lehrer — palabra en alemán que significa los profesores—, con el apoyo del Foro Cultural Salvadoreño Alemán. En efecto, los integrantes de la banda: Cristian Rohlfing, Leo Ramírez, José González y Mirjam Schmid González son profesores de música de la Escuela Alemana de El Salvador.

Die Lehrer hizo que una gran cantidad de familias corearan y bailaran canciones tales como “I will survive”, de Gloria Gaynor; “99 Luftballons”, de Nena, y “American pie”, de Don McLean,  entre otras.

Siguiendo la línea musical y propiciando el intercambio cultural, la gran noche de música napolitana a cargo del grupo Sis-Ter, con la colaboración de la Asociación Dante Alighieri, logró transportar a los oyentes a los bellos paisajes del país italiano.

“Mi mamá, una señora de 84 años, y yo hemos disfrutado de estas sesiones musicales y agradecemos a los organizadores por permitirnos ver con otros ojos la ciudad durante la noche”, comentó Ana Julia Ramírez.

Al interior del museo, se permitió observar estatuas vivientes y escuchar los cuentos de tradición latinoamericana a cargo de Pablo Agudelo, que retuvieron a chicos y grandes permitiéndoles reír y llevarse enseñanzas sobre la sana convivencia, tolerancia, amor a la naturaleza, la búsqueda y valentía para alcanzar los sueños propios, ser auténticos y otros valores.

Asimismo, se ofrecieron recorridos guiados a las salas permanentes de exposición: Migración y Arraigo, Religión; Producción Artesanal, Industria e Intercambio; Agricultura y Entierros Prehispánicos, así como a las temporales, con los temas: “El olvido está lleno de memoria”, “La memoria de las luciérnagas” y la exposición sobre arqueología subacuática de El Salvador.

Milton Valdebrán, quien asistió con su novia al museo por primera vez durante la Noche Blanca, opinó que la programación cultural del MUNA fue muy atinada. Sin embargo, sobre lo que más le llamó la atención dijo: “La sala que habla sobre la guerra. Me impactaron las fotografías de los desaparecidos y los relatos de los presos políticos. Nosotros no vivimos esa época, pero creo que fue un episodio que marcó realmente al país y me gustaría saber más”.

De igual forma, se ofreció una degustación de café nacional gracias a la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS) y el Consejo Salvadoreño del Café, y se permitió a los asistentes adquirir la bibliografía nacional en La Librería, de la Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI), que estuvo abierta durante toda la noche.

La Nuit Blanche (Noche Blanca) es una iniciativa cultural originada en París, en 2002, que tiene lugar en muchas ciudades del mundo. Desde 2016, se celebra también en San Salvador gracias a la coordinación de una treintena de instituciones. Su objetivo es acercar la creación artística nacional a la ciudadanía con actividades gratuitas y de vanguardia. Las primeras dos ediciones de la Nuit Blanche salvadoreña reunieron cerca de 6 mil personas en 2016 y 7 mil 500 en 2017.

Disfrute de la galería de imágenes de la Noche Blanca 2018:

 

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