La Orquesta Sinfónica de El Salvador (OSES) inició este jueves 21 de enero, en la Gran Sala del Teatro Nacional capitalino, el Festival Clásico 2021 con un ciclo integral de las sinfonías del compositor austriaco Franz Schubert.

La OSES ofrecerá al público un repertorio clásico en formato de orquesta de cámara, como parte de la segunda edición del festival que se lleva a cabo durante los meses de enero y febrero.

“El Festival Clásico es una oportunidad que tiene la orquesta para explorar a fondo la obra de un solo compositor, adentrándose en su lenguaje, sus recursos y su universo emocional. Esto se logra de mejor manera cuando se explora en formatos de cámara”, explicó el director titular de la OSES, Martín Corleto.

“Ofreceremos el ciclo sinfónico integral del compositor austriaco Franz Schubert todos los jueves en el Teatro Nacional, a las 6:30 p. m., durante cinco semanas”, agregó Corleto.

Schubert es considerado como el último gran representante del estilo clásico, estilo llevado a su máximo esplendor por los compositores Haydn, Mozart y Beethoven, y fue uno de los primeros en manifestar una subjetividad y un lirismo inconfundiblemente románticos en su música.

Schubert, quien vivió entre 1797 y 1828, llegó a componer más de 150 lieder de calidad irrefutable. El concepto lied (lieder, en plural) proviene de la lengua alemana para definir una canción lírica breve cuya letra es un poema al que se ha puesto música.

Para este primer concierto, la OSES contó con la participación de dos directores invitados: los salvadoreños Luis Ramírez y Félix Rivera.

El programa incluyó la “Sinfonía n.° 1 en re mayor, D. 82”, bajo la dirección de Ramírez. La obra fue compuesta en 1813, cuando Schubert tenía 16 años de edad, como un regalo a su maestro Innozenz Lang, director de la orquesta del Stadtkonvikt de Viena.

Para la segunda parte del concierto, el director invitado, Félix Rivera, condujo la “Sinfonía n° 3 en re mayor, D. 200”, compuesta entre mayo y junio de 1815 por Schubert, a la edad de 18 años, cuando el músico austriaco fue particularmente productivo. La obra posee una música hermosa, sencilla y despreocupada de trascendencia, después de una introducción adagio de corte clásico desarrolla un allegro con brío con temas alegres presentados por los instrumentos de viento.

El público acudió a la función atendiendo el protocolo de bioseguridad que incluye el uso de mascarilla durante todo el espectáculo, entre otras medidas sanitarias.