En diciembre de 2017, la Secretaría de Cultura de la Presidencia premió a autores salvadoreños en diversas ramas de  la composición literaria, entre ellos se encuentra Omar Adalberto Chávez Pérez, ganador de los XXII Juegos Florales de La Unión, en la rama de Poesía, con la obra “Monologo sobre una conflagración y un epílogo”.

El jurado calificador, que estuvo compuesto por Manuel Barrera Ibarra, Roger Guzmán y Luis Alvarenga, declararon a la obra ganadora por diversos criterios, como el buen desarrollo del poemario y la exploración de rasgos humanos que el autor desarrolla, incluyendo temas de la búsqueda del amor y de la dicha, manchada por la violencia y la destrucción.

Otros criterios incluyen el uso dosificado de datos históricos relacionados con la guerra, que Chávez utiliza en su texto, y la forma en cómo toma la emoción como vehículo para sus escritos.

Para conocer más sobre el autor, la Unidad de Comunicaciones desarrolló una entrevista que dejamos a continuación:

¿A qué edad surge su interés por escribir poesía?

La primera vez que me topé con un libro de poesía fue en el 92. No recuerdo bien la fecha, pero mi papá coleccionaba los periolibros que sacó La Prensa Gráfica con la UNESCO en ese año, en el 92, y eran varios escritores; dentro de ellos, los que más me marcaron fueron Rubén Darío, Manuel Scorza y a partir de ahí empecé a escribir. Tendría yo 8 o 10 años más o menos.

¿Hay algún autor o autores que sean significativos para usted?

Quizás con los que más me identifico y he admirado son dos: Vladimir Mayakovski, de Rusia, y Luis Rogelio Nogueras, de Cuba, que para mí siempre han sido mi máxima inspiración.

En el caso de su obra ganadora para los Juegos Florales, podría explicar ¿en qué consiste su poemario?

La obra ganadora es un poemario que está dividido en dos partes: La primera parte trata varios aspectos humanos como el amor, la guerra y sobre todo se enfrasca en eso, en hechos históricos que contrastan con toda la desesperanza que existe en el mundo, pero en contrapunto se encuentra el amor.

De eso consiste la segunda parte, que es “Cantos a Tatiana versión popular para leer en autobús”, que es una serie de cuatro o cinco poemas que son de carácter más bien romántico.

¿Cuando dice hechos históricos, se refiere a hechos que ocurrieron en el país?

No necesariamente, porque de hecho hay poemas que toman en cuenta datos como la batalla del mar de la Primera Guerra Mundial y otros sobre la invasión polaca por la Alemania nazi, el primero de septiembre de 1939. Entonces, hay una serie de datos ahí que son parte de mis poemas pero no es de todo lo que escribí.

¿En qué se inspiró para crear esta obra?

Es una pregunta complicada porque cuando la obra empezó o la primera vez que la concebí no se llamaba con el título que tiene ahora, sino que se llamaba “Zoo”, así como zoológico, un poco partiendo de la acción poética que había utilizado Nicolás Guillén en su libro “El gran zoológico”, del año 1967,  y otros escritores que utilizaron ese recurso. Pero a lo largo del tiempo siguió una serie de modificaciones en mis textos, hasta que una vez escribí el poema que le daba el título a la primera versión de “Zoo” y de ahí tomé la idea, porque efectivamente era algo cronológico. Explico: El primer poema, que es “El inmortal”, tiene sus inicios hace más de cincuenta mil años, por así decirlo.

Monologo sobre conflagración y un epílogo”, abarca todo ese periodo hasta la actualidad, por eso también es un poemario construido a partir de hechos históricos contrastados con el amor.

¿Cuánto tiempo tardó en escribirlo?

Pues aproximadamente 6 años, porque la obra en sí o el proyecto sufrió una serie de modificaciones en todo ese tiempo, pero hasta la obra definitiva que se presentó sí fueron unos 6 o 7 años que me tardé en realizarla.

¿Cuántos poemas tiene la obra?

Tiene un aproximado de 30 a 32 poemas.

Y de ellos ¿Cuál es el poema que más lo marca a usted?

De todos los que escribí, quizá ese que se llama “Zoo”, porque es una serie de canto general de lo que en sí consiste todo, es lo que da pie o una introducción —aunque no es el primer poema de la obra, más bien es el último de la segunda parte— pero es el que construye el ideario de mi libro.

¿Es la primera obra con la que usted gana un premio?

De los Juegos Florales sí, pero en la Universidad de El Salvador gané el tercer lugar en el certamen Matilde Elena López y otros parecidos.

¿Qué es lo que significa este premio para usted?

Pues realmente es una oportunidad que le da la Secretaría de la Cultura a uno, porque se imparte la promoción y le dan un reconocimiento a uno del trabajo que venimos realizando.

¿Cuáles son los planes que tiene a futuro?

Pues siempre seguir en el trabajo de estar escribiendo. De hecho, con otro compañero formamos parte del proyecto editorial Equizzero, que es con el que empezamos a trabajar desde hace 10 años, entonces desde hace 10 o 15 años he estado ligado al área editorial de publicación de libros y siempre seguiré en eso, y seguir trabajando.

Datos del autor

Omar Adalberto Chávez Pérez nació en 1986, en San Salvador. Es egresado del Doctorado en Medicina en la Universidad de El Salvador. Formó parte del taller literario Serpiente Emplumada y desde hace más de 10 años es el cofundador de la editorial Equizzero.