El ingreso a los programas se dio a inicios del mes de febrero, y es fruto de la gestión realizada por la Dirección Nacional de Relaciones Internacionales y Cooperación desde el año pasado, con el objetivo de fortalecer las artes escénicas y la formación musical a través de los programas de ayuda que ofrecen ambos organismos iberoamericanos para este fin.
Y es que Iberescena tiene entre sus objetivos: Favorecer la formación continua para los profesionales del teatro y la danza, fundamentalmente en el campo de la producción y la gestión; incentivar las coproducciones de espectáculos entre promotores públicos y/o privados; y promover la difusión de la obra de autores iberoamericanos.
“Iberescena fue creado en noviembre de 2006 sobre la base de las decisiones adoptadas por la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Montevideo (Uruguay), relativas a la ejecución de un programa de fomento, intercambio e integración de la actividad de las artes escénicas iberoamericanas”, dice el sitiowww.iberescena.org/es/que-es-iberescena.
El Fondo Iberescena está ratificado por once países que financian el programa: Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, España, México, Perú, República Dominicana y Uruguay, al cual se suma El Salvador desde este año a través de la Secretaría de Cultura, que luego de la reunión intergubernamental en Santiago de Chile, del 2 al 5 de abril, dará a conocerlas bases de convocatoria para que los grupos de teatro apliquen con sus proyectos.
Mientras, Iberorquestas Juveniles“es un proyecto multilateral de cooperación técnica y financiera para fomentar el desarrollo musical, especialmente entre la niñez y la juventud de medianos y pequeños recursos y en situaciones de riesgo social”, según http://iberorquestas.org/.
Este programa valora y toma como referente las experiencias que, en este campo, han sido desarrolladas exitosamente en diversos países Iberoamericanos, en especial, el Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela.
Entre sus objetivos está “difundir entre los niños, niñas, adolescentes y jóvenes, la práctica orquestal como una valiosa herramienta para el desarrollo artístico y humano”, un objetivo que comparte con el Sistema de Coros y Orquestas Juveniles de El Salvador, por lo que la adhesión a ambos organismos se vuelve muy valioso para el desarrollo cultural y artístico de El Salvador.


