Sí las obras literarias “Mundo de chocolate” y “Sol de cariño” pudieran hablar, más de uno contaría cómo Maura Echeverría —su autora—, fomenta valores y crea modelos de conducta positiva en la niñez y la juventud salvadoreña.

Por la infinidad de versos dedicados a nuestra idiosincrasia, su calidad humana y el amor que ha entregado al terruño que le vio nacer, la municipalidad de Sensuntepeque nominará la 1. ª calle poniente en su nombre.

El acto oficial se realizará a las nueve de la mañana del 3 de diciembre de 2016, en las instalaciones del Teatro Cabañas —del municipio—, enmarcado en las actividades de  la Feria Patronal en honor a Santa Bárbara.

“Sensuntepeque es la tierra que más amo. Amo sus paisajes, sus amanecidas y puestas de sol; amo sus niños y sus gentes laboriosas. Ahora siendo una mujer octogenaria, no me rindo, me refugio en su tierra para enhebrar recuerdos, para conversas con mis amigos sobre la vida actual y futura;  para descansar un poco y acercarme a la juventud que se inicia o ya transita los caminos de las artes”, exclamó la homenajeada.

Destellos de ideas a las que agregó: “Transito por la vida con mi hija Eunice, sensuntepecana de fibra, hacemos tertulias frecuentes con mi nieta Laura, para que sienta y ame la tierra de sus mayores”.

Por tan merecido reconocimiento, la Secretaría de Cultura de la Presidencia felicita a Maura Echeverría y agradece al alcalde Jesús Edgar Bonilla y su Concejo Municipal, por dignificar a los artistas nacionales y a las personalidades que contribuyen al rescate de la identidad nuestra.

 

Semblanza: Maura Echeverría

Soy el noveno vástago de los esposos Miguel Ángel Echeverría y Vitelia Gutiérrez de Echeverría.  Nací en el campo —3 de mayo de 1935—, en la jurisdicción de Sensuntepeque, en una casita rodeada de árboles, de pájaros y flores —“La Loma”, del cantón San Matías—.

Con el arribo de mis primeros años me familiaricé con la carreta, con los bueyes, los caballos, el maizal, la molienda y los aperos de labranza, con el perro, los pozos y el río…

Me  gustaba mirar el baile dócil y flexible de las ramas de los árboles de guaje, bajo la caricia del viento y la llovizna. Mis oídos guardan, amorosamente, el ruido almidonado del traje de mi madre, el cuchicheo de la gallina con pollitos y el canto de una guitarra sonada por mi padre.

Cierro los ojos y veo al tío Francisco llevándome, de mañanita, por un camino humedecido por la lluvia nocturna y entre pastizales pujantes de vida y llenos de gotitas preciosas, doradas por el sol.  Llevándome al corral para beber leche de vaca recién ordeñada, leche que me daría fuerza y salud.

Veo al perro corretear persiguiendo pijuyos y al otro lado del cerco de piedra, la milpa frondosa donde cada mata con su elote, se me antojaba una mujer con el niño en la cintura.

Cómo me recuerda esos días lejanos, la albahaca montés, porque en aquel camino que ya no sé si existe, yo la rozaba con mis manos y su fragancia se hospedó para siempre en mi memoria.

El tiempo, caminando sin hacer descansos, me separó de aquella casa donde empecé a entender que la vida tiene  fiesta y tempestad.

Los periodos escolares me llevaron a Sensuntepeque donde conocí emociones y vivencias diferentes: aprendí a cantar con alma, corazón y vida el Himno Nacional, a desfilar cada 15 de septiembre y a saborear, con mis compañeras de grado, la horchata y los dulcitos pueblerinos, al finalizar la marcha cívica.

¡Cuántos años mirando con deleite las amanecidas y las puestas de sol, en mi Sensuntepeque rural de aquel entonces!

Sensuntepeque de ayer con calles empedradas y por la noche alumbrado con farolitos a gas. En cada esquina un farol, en cada casa un amigo y palpitando en sus parques, los jueves y los domingos, los conciertos esperados de la Banda Regimental.

En cada amanecida el canto de los gallos y de las campanas, el paso de transeúntes y el chac … chac.. de bestias de montar herradas, entrando y saliendo de la ciudad. Seguramente, como en todos los tiempos, el Sensuntepeque aquel tuvo luz y sombra, pero mis ojos de niña se abrazaban a la luz.

Terminada la educación primaria, ingresé al Plan Básico. Ahí surgió el primer destello de amor por un muchacho … Al terminar aquella fase de aprendizaje alcancé una beca para hacer estudios en la Escuela Normal España, en San Salvador.

Del pueblo tranquilo y del hogar con una madre visionaria y amorosa, me trasladé y me hundí en una ciudad vibrante, inmensa y desconocida. Me trasladé a otro mundo. En una valijita con mis pocas pertenencias, pero repleta de recuerdos y de sueños, me hospedé en la casa de un familiar donde me trataron con cariño.

Yo fui alumna externa de la Escuela Normal España, pero compartí almuerzos, festejos, excursiones y estudios con una muchachada ansiosa de volar. Aquel caserón verde, donde estudiamos y reímos, cobijó anhelos y afanes bajo la dirección de doña Antonia Portillo de Galindo.

En 1954 me gradué como profesora normalista de educación primaria, vistiendo un traje largo blanco y birrete azul negro.  ¡Cuánta luz tenían  mis ojos y mi frente!  Por la noche después de una cena ofrecida en nuestro honor, las graduadas intercambiamos regalos y nos dijimos adiós.

Comencé mi trabajo profesional en 1955 en la ciudad de Sensuntepeque. Si bien es cierto que los años de estudio me permitieron hacer prácticas docentes en parvularia y en todos los grados de educación primaria, el ejercicio diario en la Escuela Urbana Mixta Fermín Velasco me llevó a confirmar mi vocación de educadora. Ahí, con docentes experimentados, enriquecí habilidades y valores.

Dos años después fui a San Salvador a cursar la especialidad de Estudios Sociales en la Escuela Normal Superior de El Salvador. ¿Cómo no recordar con agradecimiento las enseñanzas y orientaciones de don Luis Aparicio?

¡Y qué suerte! Ya graduada volví a mi Sensuntepeque amado a trabajar en el Instituto Nacional, sirviendo la cátedra de Estudios Sociales.

Mi juventud caminó musicada sobre esos años y fui feliz… Fue en ese entorno de luz y de caricia que la maternidad me premió con una niña y desde entonces me acompañó otro sol y otra sonrisa. La poesía fluyó desde mi asombro y la guardé en secreto entre mis venas.

Un día, acepté la invitación de hacer un curso de Televisión Educativa, en San Andrés, La Libertad, y al clasificar me quedé trabajando en aquella institución novedosa y efectiva, que en su momento, alcanzó resonancia internacional.

En esos años confirmé mi devoción por la poesía y la trabajé entre rosas y espinas. ¡Cuánto contento me ha dejado la docencia y la poesía! La docencia y el arte me abrieron viajes inolvidables a lugares hermosos y distantes.  La vida tiene cosas lindas, yo estoy agradecida.

Y el tiempo en su tic tac indetenible y después de treinta y tantos años de trabajo, me jubilé.

Así, en casa, vi pasar diciembres y eneros y tuve tiempo para atender y despedir seres queridos. Es verdad que me azotó el dolor y la desesperanza, pero Dios siempre estuvo conmigo.

De pronto algo vino directamente hacia mí, fui nombrada Directora de Televisión Educativa. Trabajé de 1989 a 1991 y hoy, después de 26 años, sigue con vida un de los programas que diseñé: El Cipitío, interpretado y sostenido exitosamente por Rolando Menéndez.

Volví a casa, si, volví a casa y vi pasar varios octubres cargados de luceros, pero un noviembre con aires navideños me anunció una nueva labor. El Ministerio de Educación me acogió en una unidad de Arte y trabajando ahí,  fui feliz como antes lo había sido en mi Sensuntepeque y en Televisión Educativa.

El cielo me ha proporcionado cosas buenas: Una familia a la que la risa, las lágrimas, el esfuerzo y el amor la hicieron solidaria y firme. Amistades a prueba del tiempo y de la historia, a prueba de truenos y campanas. También me hizo poeta y como tal he cantado con fervor y esperanza a la vida en sus amargas y dulces manifestaciones.

En fin, soy una persona que sigue creyendo que el amor es el sentimiento que sostiene al mundo.

 

Hoja de vida: Maura Echeverría

Nombre completo: Maura de la Cruz Vitelia Echeverría Vda. de Amaya

Lugar de nacimiento:  Sensuntepeque, Cabañas (El Salvador)

 TÍTULOS

  • Maestra de Educación Primaria: Escuela Normal España: 9 de noviembre de 1954.
  • Maestra Especializada en Estudios Sociales: Escuela Normal Superior de El Salvador, 15 de diciembre de 1971.

 TRABAJOS

  • Profesora,  Escuela Fermín Velasco, Sensuntepeque,1955-1957
  • Catedrática Instituto Nacional de Sensuntepeque, 1960- 1969.
  • Diversos cargos en Televisión Educativa, 1969 y 1985.
  • Directora de Televisión Educativas, 1989-1991.
  • Integrante de la Comisión Redactora de la Cartilla de Alfabetización PAS (1984-1985).
  • Integrante de la Directiva de la Asociación de Periodistas y Escritores de Turismo (ASAPTUR).
  • Integrante fundadora del grupo literario Poesía y Mas
  • Integrante del Comité Nacional de las Artes Olímpicas
  • Colaboradora literaria del Centro de Estudios Jurídicos y de “TV Ondas Canales 8 y 10”.
  • Colaboradora Literaria Radios UPA, El Mundo.
  • Cofundadora del grupo literario La Ronda ( poesía para niños)
  • Especialista en Arte y Cultura, Ministerio de Educación (2009-2013)
  • Presidenta de la Asociación Salvadoreña de Literatura Infantil (ASLI).

OBRAS EDITADAS

Estudios Sociales:

  • Autora de los libros de Estudios Sociales para 4.º , 5.º y 6.º grados de educación básica, 1970-1971
  • Coautora de los libros de Estudios Sociales para 7.º, 8.º y 9.º grados de educación básica.

 Publicaciones de poesía y narrativa: 

  • “Voces bajo mi piel”, 1980
  • “Sándalo”, 1982
  • “Ritual del silencio”, 1984
  • “Cundeamor”, 1985
  • “Con la vida a cuestas”, 1989
  • “Desde el amor”, 1990
  • “Distancias”, 1993
  • “Laura”, 1997
  • “Confidencias con mi nieta”, 1997
  • “Otoño en el corazón”, 2001
  • “Poemas para Eunice”, 2006
  • “Sol de cariño”, 2007
  • “Travesía”, 2009
  • “Mundo de chocolate”, 2013

Además, su producción literaria aparece en revistas del Estado de Israel, España y en periódicos de Panamá, Nicaragua, Guatemala y El Salvador.

 PREMIOS Y DISTINCIONES MÁS DESTACADAS

  • 1974 -Mención Honorífica, rama Poesía, en el Vigésimo Primer Torneo Cultural Centroamérica Asociación de Estudiantes de Derecho, Universidad de El Salvador.
  • 1975 -Primer Lugar, rama Poesía, en el Vigésimo Segundo Torneo Cultural de Centroamérica y Panamá, Asociación de Estudiantes de  Derecho, Universidad de El Salvador.
  • 1975 -Primer Lugar, rama Poesía, en los Primeros  Juegos  Florales  de Sensuntepeque.
  • 1976 -Primer Lugar, rama Cuento, del Certamen Magisterial de Cuento, Ministerio de Educación, El Salvador
  • 1981 -Tercer Lugar en Música del Primer Festival Canto a mi Tierra, del Instituto Salvadoreño de Turismo.
  • 1981, Autora del Mes de Septiembre, de la Biblioteca Nacional de San Salvador, Ministerio de Educación.
  • 1990 -Incorporación de producción literaria en “Cuadernos de poesía nueva”, de la Asociación Prometeo de Poesía, Madrid, España.
  • 1995 -Incorporación como Socia Activa al Centro Cultural Salvadoreño.
  • 1996 -Placa de Reconocimiento y nominación a los V Juegos Florales de Sensunteque, Alcaldía Municipal, Casa de la Cultura de Sensuntepeque, Destacamento Militar n. 2 y Gobernación Departamental de Cabañas.
  • 1999 -Diploma de Reconocimiento por cualidades literarias, Asamblea Legislativa de la República de El Salvador.
  • 2000 -Medalla de Oro “Aportes sobresalientes a la Educación y la Cultura de El Salvador”, Universidad “Andrés Bello”
  • 2007 -Diploma de Reconocimiento por aporte artístico a la cultura salvadoreña. Alcaldía Municipal de San Salvador.
  • 2012 -Diploma de Reconocimiento por aporte a las letras salvadoreñas, de la Universidad Luterana Salvadoreña.
  • 2012 -Diploma de Reconocimiento por aporte a la cultura salvadoreña, de la Universidad Evangélica.
  • 2015 -Incorporación como miembro activo del Ateneo de El Salvador.
  • 2016 -Diploma y estatuilla de reconocimiento al Mérito Artístico 2016 en Literatura, en virtud de su amplia trayectoria, fructífera e imperecedera obra, en el marco del Día del Artista Nacional, por el Ateneo de El Salvador.

 NOTA

La autora ha ofrecido recitales y conferencias en importantes espacios culturales, entre los que destacan: Teatros Nacionales, museos, Casas de la Cultura, universidades del país, fundaciones y asociaciones nacionales, la Universidad de Costa Rica (San José, Costa Rica), el Teatro Miguel Ángel Asturias (Guatemala), la Feria Internacional del Libro (Jerusalén, Israel) y el Centro Cultural Guatemalteco (Guatemala).