El Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán exhibe como Pieza del Mes la piscucha, un juguete popular en El Salvador.

“Se eligió la piscucha porque este mes se celebra el Día del Niño. Además de ser un elemento emblemático de la época, está asociado con la venida del verano y de los vientos del norte”, explicó la arqueóloga Claudia Alfaro Moisa.

Las piscuchas surgieron en el lejano oriente, específicamente en China, en el año 1200 a. C., siendo su finalidad original de carácter militar, puesto que comunicaban mensajes a largas distancias.

No fue hasta el siglo XII, en Europa, que los niños comenzaron a jugar con piscuchas, a las que les añadían diferentes objetos en las cuerdas para hacerlas sonar.

Estos objetos fueron introducidos al país por los españoles 600 años después, en el siglo XVIII. Desde entonces, no es raro ver a chicos y grandes ondeando sus piscuchas, especialmente en octubre.

En un principio, se fabricaban con papel de china de colores, engrudo de agua o almidón, y varas de bambú para el armazón; para decorarlas se utilizaban festones a los lados, colas largas y un carrete de hilo.

A medida que ha pasado el tiempo, la estética ha cambiado; el papel de china fue reemplazado por plástico e incluso hay tiendas que venden piscuchas listas para “encumbrarse”, con personajes de la cultura popular.

A pesar de los años, las piscuchas continúan siendo un sinónimo de vacaciones y un juguete predilecto entre niños y niñas.

La tradición popular afirma que al elevarlas, la mejor piscucha es la que sube más alto y derribaba a uno o dos contrincantes.

Puede conocer la Pieza del Mes de martes a jueves, de 9:00 a. m. a 5:00 p. m.; viernes y sábado de 10:00 a. m. a 10:00 p. m., y domingo de 10:00 a. m. a 6:00 p. m.

La entrada general al museo es de US$1.00 para nacionales y centroamericanos, y US$3.00 para otras nacionalidades.