“¿Cómo surgió el primer museo de El Salvador?”, fue el tema del MUNA Académico, a cargo de la arqueóloga Liuba Morán, el sábado 5 de octubre.

A finales del siglo XIX, el mundo atravesaba la segunda revolución industrial, la cual transformó todas las esferas de la sociedad en América del Norte y Europa. Esta transformación mundial permeó en otros países y El Salvador no fue la excepción.

En este contexto, el entonces presidente Dr. Rafael Zaldívar tuvo la iniciativa de fortalecer el estado y hacerlo crecer, generando lo necesario para entrar al tren del progreso.

La administración del Dr. Zaldívar fue una época de cambios estructurales que acercaron El Salvador al mundo. Uno de estos cambios fue una apuesta por la cultura.

“El Dr. Zaldívar creó una ventana al mundo de nuestro país a través de los objetos y la producción artesanal de ese momento, que reflejaban la historia y costumbres de la época”, dijo Morán.

Fue así como el 9 de octubre de 1883, se fundó el Museo Nacional de El Salvador. Su primer director fue el Dr. David J. Guzmán; en su decreto fundacional se estableció que contaría con un equipo humano de ocho a diez personas y que estaría orientado a temas de botánica, zoología, mineralogía y antigüedades.

A medida pasó el tiempo, el museo fue ampliándose y especializándose en todos los sentidos. En 1945, su nombre cambió a Museo Nacional David J. Guzmán, en la conmemoración del natalicio de su primer director.

Para la segunda mitad del siglo XX, del museo se independizaron los sitios que ahora conocemos como el Zoológico Nacional, el Museo de Historia Natural de El Salvador (MUHNES) y el Museo Nacional de Antropología (MUNA).

Si bien su primera sede fue uno de los pabellones de la Universidad de El Salvador (UES), en ese entonces ubicada en el centro de San Salvador, el museo no contaba con un edificio propio. Por esto tuvo que ser reubicado a locaciones distintas, hasta su traslado final en la avenida Revolución, de la colonia San Benito, en San Salvador, en 1962.

Sin embargo, dicho edificio tuvo que ser demolido en 1994, por fallas estructurales causadas por los terremotos de los años anteriores.

La nueva edificación contó con un diseño creado específicamente para un museo de principios del siglo XXI. Este fue inaugurado en 2001 y todavía se mantiene en su lugar como Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán.

“No quería dejar de mencionar a todos los que han pasado por este museo y han dado parte de su vida, de su trabajo, para hacer de él lo que ahora es”, declaró la arqueóloga con el objetivo de agradecer y destacar la labor de todas las personas que contribuyen al crecimiento de los museos en El Salvador.

Para Alejandro Portillo, asistente del MUNA de Noche, la ponencia le permitió ver al museo desde otra perspectiva, reconociendo el esfuerzo hecho para fundarlo y haciendo que se aprecien más las salas.

La actividad, que se efectuó dentro del programa MUNA de Noche, forma parte del 136.° aniversario del Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán.