La Dirección General de Patrimonio Cultural y Natural a través de la Dirección de Arqueología celebró el 25.° aniversario del nombramiento del parque arqueológico Joya de Cerén como Patrimonio Mundial por la UNESCO, ocurrido el 11 de diciembre de 1993.

Este 4 de diciembre, se realizó un taller en el que se desarrollaron ponencias con los arqueólogos Payson Sheets —primer investigador del sitio—, Vicente Genovez y Michelle Toledo, y el antropólogo Carlos Lara, quienes posteriormente discutieron el tema “Joya de Cerén, desafíos: Investigación, conservación y puesta en valor”.

“Agradecemos y reconocemos la labor de investigación realizada por el Dr. Payson Sheet y del equipo técnico que, en 1992, preparó la documentación que sustentó la nominación de Joya de Cerén como Patrimonio Mundial, siendo ellos el arqueólogo Paul Amaroli, el licenciado Manuel López, la arquitecta María Isaura Arauz y la licenciada Zulema Mendoza”, dijo la directora de Patrimonio, Irma Flores, durante la apertura del taller.

En el evento estuvo presente el embajador de Francia en El Salvador, David Izzo, y la directora representante de la Oficina Multipaís de la UNESCO, San José, Esther Kuish, quien felicitó al Gobierno de El Salvador por el trabajo realizado en el sitio arqueológico Joya de Cerén.

En esta primera jornada se presentó el libro “Joya de Cerén. Patrimonio, cultura e identidad”, por parte de la Universidad Tecnológica de El Salvador, en el cual se incluyen artículos de reconocidos arqueólogos salvadoreños.

Para continuar con la celebración, se llevaron a cabo —el 5 de diciembre— dos recorridos guiados por el sitio a cargo de la arqueóloga Toledo, para que el público conociera detalles de la vida en la aldea maya sepultada por el volcán Loma Caldera alrededor del año 650 d. C., lo cual permitió la conservación de los complejos habitacionales y de un temazcal o baño de vapor, el cual es el mejor conservado de Mesoamérica.

“En el recorrido hemos conocido este sitio único en la vida maya y tiene la razón la Unesco cuando lo catalogó de Patrimonio de la Humanidad; es el único que tenemos en el país y debemos preservarlo, y como salvadoreños debemos sentirnos orgullosos”, dijo el señor Mario Javier Alvarado.

Y es que Joya de Cerén aporta un testimonio excepcional sobre la vida cotidiana de los agricultores contemporáneos a los grupos mayas. Refleja el sistema de domesticación de plantas y animales, y el entorno natural de hace 1400 años. En el sitio son visibles los sistemas de almacenamiento y producción de diversos materiales utilizados en esa época.

La arquitectura de Joya de Cerén ilustra una etapa significativa en la historia humana, la cual nos muestra el sistema constructivo prehispánico en tierra(tapia y bajareque).

 

Álbum de fotos del taller y del recorrido por el sitio:

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