La Subdirección de Registro de Bienes Culturales del Ministerio de Cultura comparte algunos datos sobre el lugar de memoria histórica donde se encontraron asesinadas las misioneras Ita Ford, Maura Clarke, Dorothy Kazel y Jean Donovan, declarado como Bien Cultural hace cinco años.

El lugar de memoria histórica fue declarado mediante la Resolución Interna N° 008/2015, publicada en el Diario Oficial n.° 213, tomo 409, de fecha 19 de noviembre de 2015.

El Bien Cultural contempla además un monumento conmemorativo, la ermita Esquipulas y un árbol de tigüilote.

Dentro de los considerandos de la declaratoria del lugar se encuentra su valor histórico, ya que en este fueron encontradas asesinadas las misioneras estadounidenses desaparecidas el 2 de diciembre de 1980. Este hecho estremeció a un sector de la población salvadoreña y a la comunidad internacional.

El asesinato se registró en el cantón Santa Cruz Chacastal, municipio de Santiago Nonualco. Las religiosas norteamericanas pertenecían a las congregaciones de las hermanas de Maryknoll y las Ursulinas, por lo que el hecho es conocido como caso de las Hermanas Maryknoll.

Asimismo, se considera que el lugar posee valor social, ya que la manifestación cultural de la conmemoración realizada expresa la organización social, la solidaridad, cooperación y cohesión que año con año se activa en un sector de la población católica y laica en honor a las misioneras asesinadas, siendo esta acción una medida para preservar la memoria histórica del hecho acontecido en el lugar.

De igual manera, el lugar posee valor espiritual-religioso, ya que en la ermita católica erigida se desarrollan servicios litúrgicos y conmemorativos que representan para la comunidad la cooperación, solidaridad y apoyo de estas mujeres, quienes decidieron dedicarse al trabajo de lleno con las víctimas del conflicto armado, y con los más desposeídos y oprimidos del país a través del compromiso con los pobres y la Iglesia católica, a pesar de saber que arriesgaban su propia integridad.

Las efemérides del Bien Cultural son parte del seguimiento del proyecto Patrimonio Cultural Declarado de El Salvador, impulsado por la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural a través de la Subdirección de Registro de Bienes Culturales.