Con espectáculos diversos, propuestas lúdicas y más, el Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán celebró su tercera edición del programa MUNA de noche,  el pasado 7 de diciembre.

La propuesta de abrir el museo en un horario especial responde a la necesidad de promover e incentivar la accesibilidad a los espacios patrimoniales, estimular al público a redescubrir sus identidades  y el disfrute de la cultura.

La inauguración del programa la hizo el director de este bien cultural, José Heriberto Erquicia, quien recordó a los asistentes que el edificio patrimonial  es  “el museo de los salvadoreños, queremos ser un espacio de encuentro para las familias, siendo nuestro objetivo principal que tengan acceso a su acervo albergado en las salas del museo”, puntualizó el funcionario.

La tarde inició con un concierto del Coro Presidencial para el Buen Vivir, quienes interpretaron un repertorio de villancicos latinoamericanos y canciones de identidad cultural náhuat, en la plaza del museo.

A las seis de la tarde, la alegría para chicos y grandes la proporcionó el personaje “Guardadito”, del Tour Prensita, quien con cuentos y actividades lúdicas hizo reír a todas las familias convocadas a este encuentro.

La Embajada de Colombia en El Salvador organizó tres talleres de elaboración de farolitos para niños y niñas, quienes se vieron acompañados de un adulto responsable, en la Sala Lúdica; asimismo, estos espacios incluyeron la animación de la Irreal Compañía de Teatro y Clown.

En el auditorio Pedro Geoffroy Rivas del museo, se presentó la Joven Orquesta de Guitarras de El Salvador (JOGUES). El concierto  se dividió en dos: En la primera parte, se ejecutaron piezas tradicionales de la época navideña, y la segunda,  la orquesta deleitó al público con  un repertorio de música centroamericana.

Gracias a la Alianza Francesa en San Salvador se proyectó la película Azur  y Asmar, en el foyer del museo. La cinta animada cuenta la historia de dos niños criados en Francia como hermanos. Uno es rico y el otro hijo de la nodriza de la familia. La vida les separa bruscamente, pero se reencontrarán cuando Azur decida ir en busca del Hada de los Djins.

“Esta es una fábula que nos enseña el valor de la tolerancia, fue realizada por Michel Ocelot, director de Kirikú y la bruja”, dijo el director cultural de la Alianza Francesa, Sergio Alfaro.

La velada finalizó con la presentación de la obra “El gigante egoísta”, del grupo de Teatro Inestable de Experimentación Teatral (TIET), quienes a través de cuentacuentos, títeres y zancos, desarrollaron la historia de un gigante ensimismado, sin amigos ni cariño.

Asimismo, el museo puso a disposición del público una sala con muestra de nacimientos, recorridos guiados a las exposiciones temporales y permanentes.

A las actividades lúdicas, se sumaron los talleres del grupo Facela que permitieron a los niños disfrutar de talleres de coloreo en papel, casitas de gran formato, pintura con tempera y más.

Los invitados a esta jornada cultural tuvieron la oportunidad de retratarse en la estación fotográfica navideña.

“Necesitamos más espacios así. Mis hijos disfrutaron dejar sus pensamientos sobre la navidad en la sala de los nacimientos”, dijo Ángel Marmol, quien asistió con su esposa y tres hijos al evento, desde el occidente del país.

El MUNA de noche es una velada cultural para toda la familia que se efectúa en las instalaciones del museo, una vez al año, en el marco de los festejos decembrinos.

 

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