El pasado mes de octubre, se llevó a cabo el segundo Festival Nacional de Teatro Infantil por la Paz y la Convivencia, en el que 750 niñas, niños y jóvenes pertenecientes a las 26 Colmenitas distribuidas por todo el país participaron en un ambiente de alegría y entretenimiento para toda la familia.

Tras la gira, en la que se presentaron diversas obras, como “Meñique”, “La Cucarachita va al mercado” y “El canto de la chicharra”, César Pineda, director nacional de Casas de la Cultura y la Convivencia afirma que se alcanzaron diferentes logros, entre estos: La consolidación de 26 Colmenitas a lo largo del territorio nacional y el acceso de la cultura a zonas rurales.

Otro de los frutos alcanzados con el FESTI 2017 es la reivindicación de la identidad salvadoreña. Un ejemplo de ello fue la presentación de la obra “El caserío encantado”, que conmovió al público narrando los hechos trágicos ocurridos en la masacre de El Mozote. “Fue algo nunca visto, se dio la recuperación de nuestra memoria histórica. Fue la visión de los niños de El Mozote representando los hechos de 1981 y cómo ahora ellos viven a través de la esperanza y la alegría”, agregó Pineda.

Por otra parte, la participación de los niños en este proyecto trae beneficios para ellos y sus familias: “Antes de que participara en la Colmenita a mi hijo no le gustaba hablar en público. A partir de que está en la Colmenita, él es más creativo; también en la escuela le ayuda, porque muestra más interés”, comenta con entusiasmo Cándida Ventura, madre de uno de los integrantes de la Colmenita del Bajo Lempa, Usulután.

Además, el FESTI 2017 ha logrado un intercambio de conocimientos, reuniendo a Colmenitas de diversas zonas del país para la presentación de obras en común. “Las Colmenitas iluminaron al público con valores, magia e inocencia”, añadió el director de las Casas de la Cultura y la Convivencia.

Según Pineda, para el próximo año se pretende llegar a cinco municipios más y graduar a más animadores socioculturales que apoyen a las Colmenitas; asimismo, se espera un tercer festival de teatro infantil, para que la niñez, las familias y el público puedan seguir creando estos espacios de convivencia.