Múltiples expresiones artísticas y culturales de todo el país se presentaron en el Festival Nacional de Casas de la Cultura el 1 de diciembre, en las plazas Morazán y Libertad, a donde miles de salvadoreños y extranjeros disfrutaron de la colorida actividad.

Walter Romero, director de las Casas de la Cultura, expresó: “Este festival es un esfuerzo del Ministerio de Cultura a través de las Casas de la Cultura. Queremos promover las distintas expresiones artísticas que hay en todo el territorio nacional. En esta edición nos concentramos más en las expresiones artísticas, dando protagonismo a esas expresiones también culturales como tejidos, artesanías, expresiones como las Bolas de Fuego, los farolitos de Ahuachapán, así como todos los grupos artísticos de todas las edades que también son parte de las Casas de la Cultura”.

Dos comparsas Carnaval, formadas por artistas de las batucadas de Metapán, El Mozote y Azacualpa; los Viejos de Agosto de la Casa de la Cultura de San Simón; zanquistas de la Casa de la Cultura de San Isidro y Chalatenango; mimos, y bufones atravesaron las plazas llenando de sorpresa y contagiando con música, baile y alegría a los transeúntes del centro histórico.

En el encuentro, la Casa de la Cultura de Sensuntepeque elaboró una alfombra de sal de diez por cuatro metros que mostró elementos identitarios de todo el país. Denys Alfaro es uno de los artesanos dedicados al oficio de las alfombras de sal desde 1985 y comentó que cada Semana Santa elaboran la alfombra más grande de El Salvador en su natal Sensuntepeque. Sobre su participación en este festival dijo: “La Casa de la Cultura me dijo que trajera a los trabajadores para que todos los conocieran, por eso hemos venido a hacer esto. Me llena de orgullo”.

Dani García, de 33 años, llegó a disfrutar del festival y opinó: “Me ha parecido algo muy atractivo, porque el centro generalmente tiene mucho ruido, pero esto es algo muy bien orquestado, entonces tiene muchos eventos que apelan a la música, a las artes y no solo a las más modernas, sino también a las más tradicionales. Creo que eso es algo muy positivo, porque puedes alcanzar a dos públicos que generalmente transitan en esta zona, gente muy conservadora y muchos jóvenes, de hecho creo que eso es algo muy positivo porque al final lográs calar en el gusto de la mayoría de gente y eso hace que la gente quiera ver esto más veces, que pudiera repetirse cada mes por ejemplo”.

En este festival ha tenido cabida desde el grupo de brake dance de la Casa de la Cultura de Las Isletas hasta expresiones como la Calabiuza de Tonacatepeque.

En la plaza Libertad, se presentaron las danzas tradicionales “Los cumpas”; “Los negritos”, de la Casa de la Cultura de Cacaopera; “El Tigre y el Venado”,
“Moros y cristianos”, “Los talcigüines” y la danza autóctona del “Toro Lucero”, de Ataco.

Daniel Gómez Díaz, de 58 años, recibió la “herencia del baile”, como él mismo lo llama, hace 30 años de manos de Juan Osorio, el antiguo encargado. Sobre su responsabilidad a cargo del grupo dijo “Esta danza tiene de 100 a 150 años de existir, han bailado aquí mis bisabuelos, mis hermanos, mis hijos, mi nieto, todos somos familia. Esta danza fue bailada por los antepasados indígenas y se vino de generación en generación”.

Sobre la importancia de mantener viva la tradición del baile expresó: “A mi querido pueblo de Ataco le debo bastante y es donde yo me entrego a la danza. Yo quisiera que no desaparezca, pero lo mismo nosotros vamos a desaparecer de este mundo; serán otros, los más pequeñitos, que van a continuar con esto”.

En la plaza Morazán se desarrolló una apuesta artística infantil con la animación del reconocido payaso Pizarrín, el Taller Integral de Danza Infantil de Soyapango y Guazapa, el ballet clásico de la Casa de la Cultura de Nueva Concepción y la Marimba Infantil de Suchitoto, entre otros.

La programación vespertina incluyó la participación del Coro de la Casa de la Cultura de Sonsonate, que nació en 2013 y que actualmente cuenta con 20 integrantes y un repertorio de música de antaño. Fernando Fernández es integrante de la agrupación coral y uno de los fundadores; es mexicano y llegó a Sonsonate hace 50 años; los lunes de los últimos cinco años los ha dedicado de 2:00 p. m.  a 4:00 p. m., a la iniciativa coral y también anima a otros a integrarse: “Estamos esperando a todos los jóvenes, señores o adultos mayores para que lleguen”.

En el Festival Nacional de Casas de la Cultura participaron más de 100 artistas nacionales vínculados al quehacer de los espacios culturales de las comunidades, así como los grupos de danza Imperium, de la Casa de la Cultura de San Juan Opico; THC, de la Casa de la Cultura de Las Isletas; los grupos de rock Strings, de la Casa de la Cultura de Anamorós, y Cultura Rock, de la Casa de la Cultura de Mejicanos; los grupos musicales A Prueba de Fuego, de la Casa de la Cultura del Ciego, Ritmo y Sabor Latino, de la Casa de la Cultura de Nahulingo, y el grupo de música andina de la Casa de la Cultura de El Mozote.

Las estaciones culturales estuvieron integradas por componentes tradicionales y artesanales, como el trasmallo de La Unión, el telar de palanca de San Sebastián, elaboración de cebaderas y telar de cintura de Panchimalco.

El festival cerró con un concierto a cargo del grupo Vibrass Ska Ensamble y del artista de hiphop Sniff en la plaza Libertad.

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