Como todos los meses, el Museo Regional de Occidente ha designado a la pieza del mes para conocer la historia de diferentes artículos, vestigios arqueológicos o utensilios de nuestra forma de vivir, para conocer acerca de las tradiciones de nuestros pueblos y en esta ocasión nos trae la historia de la  plancha eléctrica.

El origen de la plancha nos remonta aproximadamente al  siglo IV. Según evidencia escrita, se sabe que los chinos fueron los que utilizaron una placa de metal con mango que era calentada con brasas. Fue allá por el siglo XVII que surge el término plancha, nombre con el que hasta hoy en día la conocemos.

Las primeras planchas elaboradas en hierro eran calentadas con fuego, acercándolas a las llamas. Luego saldría una nueva versión de plancha que era hueca y a la cual se le introducían brasas para calentar su base; después surgieron otros modelos para uso mayor, que se calentaban con agua hirviendo, gas o alcohol, pero su uso era solo para lavanderías grandes, no así para uso doméstico.

Fue hasta 1882 que apareció la primera plancha eléctrica, patentada por el señor Henry W. Seel. Con el pasar del tiempo, se fue mejorando la invención y surgió, en 1924, la plancha de termostato y, en 1926, la plancha de uso doméstico de vapor.

Si quieres conocer más acerca de la plancha eléctrica, te invitamos a  que visites el Museo Regional de Santa Ana, ubicado en pleno centro de la ciudad.

Hacemos el recordatorio a los centros escolares públicos que de  miércoles a viernes tienen entrada gratis.

El Museo Regional de Occidente abre sus puertas de martes a sábado, en horarios de 9 de la mañana a 12 del mediodía, y de 1 a 5 de la tarde, el costo de la entrada es de US$1.00 a los centroamericanos y de US$3.00 de otra nacionalidad.

Para  más información puede llamar al 2441-1215 o al 2441-2128.