La Ley Especial de Protección del Patrimonio Cultural establece que para otorgar permisos de construcción se realicen investigaciones arqueológicas preventivas a través de prospecciones. En la mayoría de casos no se detecta material cultural y es hasta cuando la construcción inicia que ocurre un hallazgo fortuito.

Dichos descubrimientos ponen en marcha al equipo de arqueólogos —formado por cinco hombres y cinco mujeres— del Departamento de Arqueología de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural y Natural de Secultura, que tienen la oportunidad de aplicar “arqueología de rescate”.

Al respecto, el arqueólogo David mujeres nos comparte su experiencia y conocimientos en este arqueología preventiva.

¿Qué es la arqueología de rescate?

Es un proceso en el que se intenta salvar la mayor cantidad de vestigios de cultura material que puedan estar en peligro inminente por una obra que se va a desarrollar y ocurre generalmente en hallazgos fortuitos en proyectos de construcción privados, estatales o municipales en todo el mundo; se da en Europa y en toda Latinoamérica.

¿En qué circunstancias se hace este tipo de arqueología?

Por lo general ocurre cuando se están realizando grandes obras e incluso sucede en proyectos aprobados, porque a veces tras una inspección se da factibilidad para construir, pero las resoluciones siempre tienen un requerimiento técnico que dice que en caso de hallazgo fortuito se tiene que hablar al Departamento de Arqueología para hacer una arqueología de rescate y así solventar, porque el desarrollo no puede ser detenido.

¿Cuál es el proceso que se sigue para el rescate?

Se trata de documentar, rescatar, registrar todos los bienes culturales con fotografía, dibujo, descripción, para que en un futuro las personas que quieran saber sobre los contextos arqueológicos que existieron los puedan analizar desde un punto de vista descriptivo. En el caso de encontrar una estructura sería muy difícil hacer arqueología de rescate y lo mejor sería modificar el proyecto para que esté acorde con el bien cultural.

¿Por qué es importante?

Porque es la única manera que tenemos de registrar algo que se puede perder o que se tiene que mover por una obra, pero siempre se tiene que sopesar qué tan necesario es remover el bien cultural o es más factible modificar los planos de la obra. Uno de los casos que tenemos fue en una colonia del municipio de Lourdes, La Libertad, de allí se recibió una denuncia y cuando hicimos la inspección había material cultural en la superficie. Se determinó en un área específica, la cual intervenimos, y en los sondeos arqueológicos se descubrió que había vestigios de cultura material. Se rescataron unos entierros y sus ofrendas. Se puso una restricción en esa área de que tenía que ser una zona protegida por los bienes culturales que pudieran haber quedado. El resto de la colonia no tocaba la parte donde estaban los estratos culturales y para que la constructora no perdiera esas casas se modificaron los planos. Una solución factible para el equilibrio del desarrollo y la protección del patrimonio.

Esta pieza fragmenta fue encontrada recientemente a la entrada de la Col. Quezaltepec, Santa Tecla, donde se realizaban obras para ampliar una calle.

¿Con qué frecuencia ocurre que tienen que salir de emergencia a realizar arqueología de rescate?

Ocurre bastante seguido, porque se da a partir de hallazgo fortuito en una construcción. Generalmente los constructores no avisan, es muy raro el constructor que haga valer la normativa o la ley (Ley Especial de Protección al Patrimonio Cultural), generalmente son denuncias de trabajadores de la construcción las que recibimos. Muchos constructores creen que el hallazgo arqueológico va llevar a una expropiación del terreno, que se le va a detener totalmente la obra o que van a perder todo el dinero, porque la arqueología se va a tardar demasiado, pero son aspectos que tendrían que ir planificados dentro de un proyecto.

¿Qué recomendaciones les daría a los constructores que están por iniciar una obra?

La recomendación no solo es para la constructora sino que para el Colegio de Arquitectos, la Asociación de Ingenieros y Arquitectos, el Ministerio de Medio Ambiente, la OPAMSS, OPLAGEST, todos tendríamos que informar cómo es que funcionan las leyes porque no podemos exigir a los constructores que hagan cumplir una ley si no se da a conocer, porque hay mucho desconocimiento de la Ley Especial, como el caso de la expropiación, este es un mito y nunca se ha dado.

La arqueología de rescate puede determinar qué tan complejo  o qué tanto valor tiene dejar el hallazgo in situ. A la arqueología lo que interesa es el contexto, más que una vasija; una vasija sin contexto solo es una obra de arte para un arqueólogo, porque no tenemos la información con qué estaba relacionada, para que cualquiera lo pueda analizar en el futuro.