Como parte de la reapertura económica y de la prevención que promueve el Gobierno, el Ministerio de Cultura a través de la Dirección Nacional de Bibliotecas, Archivo y Publicaciones desarrolló el seminario web “Protocolo general para la prevención y monitoreo del contagio de la pandemia COVID-19 en editoriales”, este 23 de septiembre.

El webinario, dirigido a editoriales, ventas de libros, imprentas y otras instituciones o empresas relacionadas al mundo editorial, fue impartido por el director de la Red de Bibliotecas, Guillermo Baires, y el director de Publicaciones e Impresos (DPI), Harold Sánchez.

Durante el seminario en línea se abordó el marco normativo de este esfuerzo, aspectos generales y caracterización de la enfermedad, clasificación del riesgo de exposición, medidas preventivas a implementar en los lugares de trabajo y fases propuestas de apertura.

En esa línea, la fase I, destinada a explicar los aspectos previos para asegurar el retorno de los empleados de editoriales, fue impartida por el director de la Red de Bibliotecas, mientras que las fases II y III, correspondientes a aspectos previos a considerar para la apertura de los editoriales al público y recomendaciones a tomar en cuenta, aperturadas las editoriales, fueron desarrolladas por el director de la DPI.

“La importancia de este tipo de capacitación radica en la posibilidad de compartir con el público las directrices establecidas por el Ministerio de Cultura y otras instancias, tales como el Ministerio de Trabajo y Previsión Social, para aumentar la eficacia de las medidas de prevención para combatir la propagación de enfermedades transmisibles en los lugares de trabajo, equilibrando la ejecución normal de las labores con las condiciones de seguridad y salud en las instituciones”, explicó Sánchez.

Entre las recomendaciones que contempla el protocolo general para la prevención del COVID-19 en las editoriales están: Si existe ventana de atención al cliente, para facturación o para atención para despacho en bodega, se deberá colocar una pantalla acrílica o mamparas para proteger al personal que se encuentra en esa área. Al no existir este tipo de protección, se deberá proporcionar obligatoriamente el equipo adecuado, como careta u otros insumos a fin de minimizar el riesgo de contagio.

Asimismo, los químicos utilizados sobre superficies como pisos, pasamanos, puertas, palancas u otros que existan en las editoriales no deberán ser aplicados a ningún material editorial (libros, revistas y catálogos, entre otros) ni electrónico, evitando así dañar el papel; inicialmente, se exhorta a no hacer uso de las salas de lectura de las editoriales.

Las personas interesadas en conocer el protocolo completo que contiene las recomendaciones para las editoriales pueden descargarlo en el siguiente link: http://www.cultura.gob.sv/protocolos-de-bioseguridad/.