A dos meses de la primera Temporada 2016 de Danza Contemporánea, la Compañía Nacional de Danza (CND) prepara los espectáculos junto a los coreógrafos invitados Raúl Martínez, salvadoreño radicado en Costa Rica, y Tina Halford, de Alemania.

Para la CND es importante el intercambio de conocimientos con los coreógrafos salvadoreños reconocidos a nivel internacional, indicó Byron Nájera, director de la compañía, al referirse a los coreógrafos invitados, quienes realizan un proceso creativo que permitirá mostrar una compañía versátil.

En uno de los entrenamientos de la CND, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Martínez, para conocer más de su vida, la danza contemporánea y el trabajo que realiza actualmente con la compañía.

Para comenzar, nos gustaría conocer un poco de usted. ¿A qué edad inicio su formación en la danza?  

Yo realmente inicié en un grupo coreográfico de colegio, que en El Salvador se conoce como grupo de danza moderna, y fue en el colegio Santa Cecilia, en Santa Tecla, esa fue mi primera incursión en el baile; luego, continúe en la UCA, a mis 16 años, a nivel de danza contemporánea. Puedo decir que desde pequeño empecé bailando en grupos coreográficos.

 ¿Le apasiona la danza contemporánea?

Me apasiona la danza en general. El movimiento del cuerpo humano, toda la vida me llamó la atención, desde pequeño me metía a las fiestas de las primas, entonces siempre me ha gustado el movimiento y la música.

Cuando tuve la posibilidad de ver que podía hacerlo, nunca me imaginé que pudiera hacerlo de una manera profesional porque también en El Salvador no tenemos esa fascinación por el arte y, sin embargo, yo le he dedicado mucho tiempo de mi vida. Más que todo en el periodo de salir del colegio y entrar a la universidad, tenía que tomar una decisión de dedicarme a la danza o a la universidad, pero también estaba el paradigma de que el baile no era una profesión y me cuestionaba que en El Salvador no había un espacio para prepararse en la danza.

Cuando tuve la posibilidad de conocer un proceso de formación más enfocado de manera profesional, esa posibilidad de tener las herramientas necesarias, cuando lo descubrí, fue cuando me decidí ir a estudiar eso (danza). Dejé mi educación social y me trasladé a Costa Rica para tener una formación de 4 años.

¿Qué le gusta más: los procesos creativos o la ejecución en la danza?

Realmente a mí me gustan más los procesos creativos. Yo me considero más como una persona que está en busca de la creación coreográfica. En este caso, para poder darle un término, es hacer coreografías, espectáculos. Me gusta mucho fusionar con elementos también del teatro, no solamente como la danza en sí. Considero que también el hecho de que nosotros tenemos la palabra, la cual puede ser un símbolo muy fuerte, más que el movimiento, considero que es importante tenerlo en escena.

Entonces, las piezas que he trabajo últimamente, están muy de la mano con la experimentación e involucramiento de muchas artes, por ejemplo, el teatro físico, el circo, la acrobacia y un poco de las artes marciales, son realmente elementos muy grandes.

 

Raúl Martínez. Egresado del Taller Nacional de Danza –Conservatorio El Barco, de Costa Rica (2009). Certificado como entrenador en fuerza muscular y entrenamiento físico por el gimnasio Arena Trek y el Instituto Nacional de Aprendizaje, Costa Rica (2013).

Raúl Martínez. Egresado del Taller Nacional de Danza –Conservatorio El Barco, de Costa Rica (2009). Certificado como entrenador en fuerza muscular y entrenamiento físico por el gimnasio Arena Trek y el Instituto Nacional de Aprendizaje, Costa Rica (2013).

 

Ya hablando de su visita o retorno al país. ¿Cuál es el trabajo que actualmente realiza con la CND?

Con la Compañía Nacional de Danza estamos teniendo un proceso de creación que parte desde los mismos bailarines. Yo soy como un salvadoreño que emigró hace 10 años de El Salvador. Ésta es la primera vez que vengo a realizar un trabajo un poco más fuerte, pues sí he estado constantemente yendo y viniendo pero nunca había tenido la posibilidad de trabajar con un grupo o compañía tan fuerte y esta es mi primera vez en la cual tengo esta oportunidad, gracias a Byron que me invitó, aprovechando también que yo iba a estar aquí. El regresar de Costa Rica me hace como cuestionarme y ver El Salvador desde lejos, desde diferentes perspectivas. Y la pieza trata de eso.

El hecho de ser salvadoreños, lo que otros ven de lo que es ser salvadoreños, cómo, de alguna manera, hemos sido abstraídos de ésta sociedad. Jugamos con estas palabras, de abstraerse y absorber. Abstraer es como estar dentro de un grupo y el absorber es cómo un grupo te trate dentro de esto, y lo guiamos al hecho de estar en la sociedad, cómo seguimos a la masa y buscamos salirnos, y verla desde afuera. Un poco enredado a nivel mental, pero relacionado a eso.

Hasta el momento, cuéntenos ¿Cuál ha sido su experiencia con los bailarines y coreógrafos que forman parte de la Compañía Nacional de Danza?

CND se prepara Temporada 2016_02Los conozco desde antes. El gremio – de bailarines en danza contemporánea (en El Salvador) es muy pequeño. Habíamos trabajado en fiestas. Hay como una confianza de tiempo, pues nunca me he desconectado del todo (del país) y en este caso el proceso es como súper dinámico y alegre, jovial, no es un proceso trabado, donde no hay disposición de los bailarines, sino más bien que ellos están en la disposición de experimentar cosas. Estamos como generando mucho, de hecho ellos me han pedido que la pieza durara 20 minutos y hemos recopilado tanto material, tanto por los bailarines como de nosotros, que vamos a empezar en este momento un proceso de recorte. Es un trabajo en conjunto.

La verdad me gusta trabajar a partir de los intérpretes y allí entramos en un punto interesante. Los bailarines no son simplemente eso que se entiende como alguien que ejecuta lo que yo quiero que haga, así como un repetidor de algo; a mi me gusta trabajar con el término «intérprete», porque genera otro tipo de estado mental y otro tipo de acercamiento y cómo lo afrontan; cuando me refiero a eso es porque el interprete toma lo que yo le estoy dando y lo lleva a su propia realidad.

Ellos están creando material y, de la mano, estamos realizando un trabajo en colaboración con Cristina, que es de Alemania, y me parece muy interesante este proceso porque es como la visión de los latinoamericanos y la visión de ella, una artista europea y viene a ver la realidad de El Salvador, cómo ella afronta. Son como dos visiones, de los dos directores hacia los intérpretes, y ellos nos proponen y nos dan material también. Es como una cuestión más lineal y no como jerárquico, en donde el coreógrafo es que el manda, sino más bien hay diálogos entre los intérpretes y los directores.

 Ensayo CND_01

¿Cuáles son sus expectativas sobre la primera Temporada 2016 de la Compañía Nacional de Danza?

Respecto a la pieza que estamos desarrollando, es una pieza lúdica, no es convencional en el sentido de una estructura. Puedo decir que lleva cuestiones como humor, jugamos mucho con el sarcasmo, es algo que normalmente en las cuestiones coreográficas en El Salvador todas llevan una línea dramática, pero en este caso buscamos algo completamente diferente en donde el público se sienta cómodo e identificado con la puesta en escena, algo que es muy importante para mí.

Muchas veces se piensa que la danza contemporánea es un poco elitista, que solo las personas conocedoras lo pueden entender. Los que no sabemos, realizamos comentarios como «no entiendo eso»; entonces, esta pieza lo que está buscando es traer al público, involucrarlo y tocar temáticas dentro de la pieza que generen empatía con el público y se sienta parte de la misma. Eso lo buscamos a través de los juegos y un poco de estos juegos creativos lo que hacen es que el intérprete se sitúe como ellos mismos, no es que están interpretando a alguien más. Que sean ellos mismos y eso hace que las personas que lleguen vean a ese intérprete tal cual es y no buscando ser alguien más.

Dentro de los procesos de creación escénica que se han realizado hasta el momento, me gustaría conocer sobre las coreografías que se están preparando para la Temporada 2016. ¿Cuál es el espectáculo que disfrutarán los salvadoreños?

Todavía estamos trabajando en la duración, el nombre, cuestiones de vestuario, detalles de escenografía, entre otros. Aún estamos ajustando detalles.

¿Por qué es importante que coreógrafos como usted, reconocidos a nivel internacional, puedan trabajar en conjunto con la CND?

Yo creo que El Salvador, a nivel de muchas cosas, tiene un desarrollo económico, en comparación con otros países de Centroamérica, pero a nivel social y cultural siento que hay muchas carencias, pero podríamos estar mejor. Creo que de parte de las instituciones públicas y privadas se podrían hacer más esfuerzos para que el desarrollo social y cultural avance un poco más, ver que la calidad de vida importa; el hecho que yo me haya ido no significa huir del país porque sea feo, al contrario, para mí es uno de los países más lindos del mundo y la verdad he tenido la posibilidad de estar en muchos países y creo que eso es lo importante, que la gente que vengamos de afuera reivindiquemos la posición de El Salvador y decirle al mundo que es un país bueno y hay un mar de posibilidades para desarrollar, para que sea un mejor lugar para vivir.

Eso de estar en otras comunidades, otra calidad de vida, otras oportunidades, diferentes mundos, te hace generar comparaciones y empezar a evaluar y decir es cierto, hay cosas que no están bien, entonces ya uno se dice de qué manera puedo hacer para poder optimizar las cosas que están bien y transformar las cosas que no están tan bien.

Yo sé que estoy hablando un poco global, puede ser un poco más grande, pero en estos mínimos detalles puede ser, como el hecho de acercarnos a la Compañía Nacional de Danza y trabajar con los chicos. Yo sé que de alguna manera el proceso influye sobre su vida y llevarlo a sus casas, y así generar un tipo de cadena, o la gente que llega a ver el espectáculo, cuando ellos vean el proceso terminado, y esperamos se lleven como una interrogante en sus cabezas sobre lo que realmente está pasando en nuestro país o cómo ellos se sienten identificados como salvadoreños. Para mí en este proceso es revindicar la percepción que nosotros tenemos de nuestro país como salvadoreños.

Raúl Martínez ha participado en distintos Talleres con reconocidos maestros como Jimmy Ortiz, David Zambrano, Angels Margarit, Juliana Reyes, Carmen Werner, Roberto Olivan, Laura Aris, Anton Lachky, Iñaky Azpillaga. Co-fundador en el 2009 del Colectivo de Danza - Los INnato.

Raúl Martínez ha participado en distintos talleres con reconocidos maestros como Jimmy Ortiz, David Zambrano, Angels Margarit, Juliana Reyes, Carmen Werner, Roberto Olivan, Laura Aris, Anton Lachky, Iñaky Azpillaga. Cofundador, en 2009, del colectivo de danza Los INnato.

Usted es un referente para los coreógrafos salvadoreños. ¿Cómo definiría su trabajo y experiencia hasta hoy?

Yo no me considero como un referente para El Salvador. Tengo mucha relación con colegas salvadoreños. Sé que hay diferencias entre las visiones artísticas, entonces, por esa razón considero que a veces se generan estas, no separaciones, pero sí como estas distancias. Me parece que sería ideal colectivizarnos como artistas, aunque cada uno tenga una visión sobre el arte diferente, pero sí estar como en conjunto. Me gustaría también que esto llegara a suceder.

Simplemente, yo soy como un salvadoreño más que está trabajando, como el señor que se levanta a vender el pan y que con su acción genera un bien para los demás. Lo que espero es generar un bien para la sociedad salvadoreña desde lo mínimo; tampoco es que voy hacer una transformación, para eso sé que se necesita mucha más buena voluntad desde los que tienen como los recursos económicos y políticos, pero desde mi pequeña acción sí la idea es eso: que de alguna manera se transforme o se generen pequeñas transformaciones.

No me considero un referente, simplemente un salvadoreño que ha tenido la posibilidad y oportunidad de estar afuera y por suerte he podido trabajar de la danza y estoy en eso. Ha sido una bendición para mí. Me gustaría que la gente se dé cuenta que somos capaces, que hay material humano aquí capaz de poder ir y triunfar en el extranjero, si se le da la posibilidad, así como los futbolistas van y buscan trabajar en equipos de Estados Unidos, Europa.

A nivel artístico habemos muchos bailarines, coreógrafos, creadores en el extranjero que estamos haciendo una gran labor, que incluso y, de hecho, tenemos más reconocimiento fuera de nuestro país que dentro. No exijo el reconocimiento como una acción de fama, sino que más bien de que sí se puede vivir del arte, que somos capaces de hacerlo, porque quiérase o no es una sociedad muy polarizada en la que vivimos, de alguna manera, y todo se enfoca a ciertos intereses. Me gustaría ser un referente en ese sentido: que otros jóvenes, otros artistas vean y quieran hacerlo.

¿Cuál es su mensaje hacia los jóvenes salvadoreños que aún no se atreven a entrar al maravilloso mundo de la danza contemporánea?

En cuanto a la formación, yo creo que lo más importante es seguir lo que uno quiere hacer, sentir lo que uno quiere y luchar por lo que uno quiere. Vivimos en un mundo en el que nos están tirando y bombardeando que hay que seguir un tipo de éxito. Lo que significa para mí lograr lo que uno quiere —sin importar si tienes una estabilidad económica y si tienes x cantidad de cosas o no—, lo primero es escuchar la voz interna y preguntarse lo que uno quiere ir y luchar por eso. No es un camino fácil, nunca nada es fácil, pero para poder lograr donde uno quiere estar, hay que hacer sacrificios y el sacrificio no es nada más que ser perseverante, paciente, entregado y seguir hacia delante.

Muchos van a decirte que no lo podés lograr, pero al final de cuentas si uno sabe hacia dónde quiere ir es mejor recorrer el camino y no quedarse con las ganas de que si lo podías hacer o no. A mí me pasó. Hubo mucha gente aquí en el país que a mí me decían para qué me iba a ir, para qué iba a bailar, que no iba a lograr nada, que mi cuerpo no funcionaba, que estaba muy grande, que los estándares de la danza eran otros; yo pienso que si hubiese escuchado eso no tendría nada, pero al final de cuentas con mucho sacrificio, con mucho trabajo, y más que lo hacía con amor —y esa es la palabra clave, hacerlo con amor—. Eso a mí me ha dado recompensas y hasta la fecha he logrado, sin ánimo de presunción, posicionarme a nivel internacional con mis proyectos y mis cosas de una manera aceptable y, pues, ahí voy caminando siempre buscando posibilidades, abriendo puertas.

Yo les digo algo: jóvenes, si en algún momento llegan a leer esto, que le echen ganas, que sean rebeldes en el buen sentido de la palabra para lograr lo que se quiere sin faltar el respeto a ellos mismos ni a los demás.

Raul Martinez 3

Raúl ha trabajado en distintas compañías y grupos como Humanum Tempore, Compañía Nacional de Danza Costa Rica, UCA Danza Contemporánea, Colectivo CLA, Nana+na y La Piel de Naranja.