La actividad, que inició a las diez de la mañana, tenía como objetivo principal el que la niñez aprendiera y conociera sobre este juego y el que las personas adultas enseñaran a los infantes a armar las piscuchas.

Según la administradora del parque, Claudia Hernández, el festival tiene más de una década y media de impulsarse para disfrute de las familias, y se concreta cada segundo domingo de noviembre.

El Saburo Hirao, por medio del personal de la Unidad de Educación, enseñó el proceso para elaborar estos artefactos voladores. Dentro de los materiales utilizados en el taller —gratuito— se figuraron: Papel de china, hilo, varitas y pegamento.

Rafael Cañas, del Parque Saburo Hirao, menciona que este festival consiste en que “la familia salvadoreña se integre, pongan su creatividad para elaborar bonitos diseños de piscucha. Nosotros les damos los materiales para que hagan la piscucha como mejor quieran”.

Al cierre de la mañana, las autoridades del parque premiaron a las mejores piscuchas por su creatividad y mayor tiempo en vuelo.

 

Saburo_01