El Plan El Salvador Seguro (PESS) enfoca los esfuerzos en la prevención de la violencia y brinda oportunidades a la niñez y juventud salvadoreña. A través del programa Actívate por la Convivencia se articula el trabajo entre la Secretaría de Cultura (SECULTURA), el Instituto Nacional de los Deportes (INDES) y el Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE).

Por parte de SECULTURA, el trabajo de la prevención se enfoca en talleres y proyectos artísticos y culturales que involucren a los niños, niñas y jóvenes de los 26 municipios priorizados por el PESS.

El programa es financiado por los Fondos de la Contribución Especial y es una iniciativa del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia (CNSCC). Las medidas extraordinarias en materia de prevención de violencia son un grupo de acciones estratégicas e integrales que fortalecen las capacidades y oportunidades de la población, para lograr la armonía social y la reactivación de espacios públicos.

Para conocer más sobre el programa Actívate por la Convivencia entrevistamos al coordinador Leonardo Fuentes, quien nos habló sobre el trabajo que realizan en las comunidades, el impacto de los proyectos y los procesos de cambio en la sociedad a través de la prevención social.

¿En qué consiste el trabajo del programa Actívate por la Convivencia en los municipios priorizados?

El programa Actívate es un componente de la Mesa 4, que se desprende del Plan El Salvador Seguro y se encarga de la rehabilitación de espacios públicos en los territorios de los 26 municipios priorizados. En estos momentos estamos realizando una serie de estrategias de intervención comunitaria, artística y cultural, en combinación con otras dos instituciones que son el INJUVE y el INDES.

Cada uno, a partir de su especificidad, trabajamos y elaboramos diferentes estrategias desde la organización comunitaria, hasta el trabajo con la gente, los jóvenes, los talleres y sobre todo estamos desarrollando un acercamiento con la población para dinamizar cada uno de los espacios.

¿Cuál es la respuesta que obtienen por parte de las comunidades?

Primeramente, lo que hemos hecho a partir de los Fondos de la Contribución Especial es reconocer el trabajo de jóvenes líderes y lideresas de los territorios, que han venido trabajando para las comunidades desde hace tiempo. A partir de esa contribución se les ha facilitado un estipendio, para que se les facilite desarrollar actividades de animación comunitaria en los municipios priorizados.

Ellos se encargan de animar de manera sociocultural en los territorios, organizando a la gente, pero también trabajando desde la institucionalidad, como empleados de la Secretaría de la Cultura de la Presidencia.

Estos jóvenes han venido a fortalecer el trabajo en los territorios. La gente ha percibido de buena manera estos proyectos, se acercan a actividades deportivas, artísticas y organizativas; cada vez ellos están demandando más, lo que significa que como instituciones tenemos que emprender un fortalecimiento a este programa, porque la gente ya se ve como titulares de derecho y, ya que por años el derecho al arte y la cultura no ha sido permisivo para la población, ahora ellos ya lo reconocen, lo identifican y lo exigen, es una parte importante de las políticas públicas a desarrollar.

¿Cuáles son los proyectos que trabajan en la actualidad?

Hay una serie de proyectos. Como Secretaría de Cultura no podíamos dejar de hacer diferentes consultas con las comunidades y con los jóvenes, para eso los animadores comunitarios consultaron a la población para que ellos dijeran cuáles eran sus necesidades.

Los proyectos que tenemos de ejecución han sido propuestos por la misma gente y nosotros nos convertimos como facilitadores, ahorita tenemos más de 40 proyectos en los 26 municipios priorizados, desde talleres de danza, elaboración de murales, técnicas de circo, batucadas, teatro, cine y radio comunitario; también, tenemos proyectos de intervención creativa, como el taller de máscaras, serigrafía, de creación literaria, que vienen a impulsar las habilidades artísticas de los jóvenes.

También, han fortalecido a la organización comunitaria, a los jóvenes, dándose a conocer sus capacidades artísticas y nosotros nos convertimos en un enlace para seguir en los procesos de formación.

¿Cómo se puede medir el impacto de la cultura en la prevención?

Es complicado medirlo desde la prevención, si lo vemos desde la manera cualitativa. Lo podemos medir desde cuántos jóvenes son parte de los proyectos, pero no podemos medir un parámetro porque en la cultura se establecen los sentimientos, en la percepción de mundo.

En cuanto a actitudes no puede ser medido por la misma diversidad de los territorios, pero el impacto es a largo plazo y será duradero. Estamos convencidos que, desde que tomamos este proyecto, un joven que tenga una guitarra en su mano asegura la transformación social, entonces creemos que esa estrategia será perdurable y qué bueno que el señor presidente, Salvador Sánchez, tomó a bien que este fuera un plan integral, donde estemos todas y todos los actores públicos del Estado y trabajemos para la población.

¿Cuál es su mensaje para la juventud que puede involucrarse en todos los programas de prevención?

El arte y la cultura también son herramientas importantes para la transformación social. Creemos que las artes hacen que el ser humano viva desde su espiritualidad, desde su interpretación de mundo, pero también crear procesos culturales para convertir una cultura más positiva, donde seamos más solidarios y que lleguemos a un país más equitativo. Hasta el momento, las medidas preventivas han dado grandes resultados e invitamos a los jóvenes a que sean parte de este proceso de cambio para seguir adelante.