Un grupo de trece personas acompañó al arqueólogo Roberto Gallardo, quien dirigió la búsqueda de Xirihualtique, en la Bahía de Jiquilisco, departamento de Usulután, El Salvador, el pasado viernes 20 de julio.

La expedición se enmarcó en el proyecto “Registro y documentación de sitios arqueológicos marítimos de El Salvador”, dirigido por el Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán, a cargo del arqueólogo Gallardo.

Esta actividad  se efectuó como respuesta a la solicitud de las Casas de la Cultura para el Desarrollo de la Convivencia y del Buen Vivir de Concepción Batres y Puerto El Triunfo, donde sus directores, Marleny Funes y Saúl Alexander Nieto, respectivamente, tenían como objetivo apoyarse de los especialistas del museo para identificar el antiguo pueblo de Xirihualtique.

“Como directores de las Casas de la Cultura, tenemos interés en identificar los lugares que han tenido relevancia histórica en el surgimiento de las comunidades. Uno de esos proyectos está relacionado con la ubicación en la geografía de nuestros municipios del que nosotros suponemos es el antiguo pueblo indígena Xirihualtique y del astillero homónimo”, expresó Nieto.

La visita de campo —que también contó con el apoyo de la alcaldía de Concepción Batres– permitió recabar información sobre el antiguo puerto colonial en un trabajo de más de ocho horas.

Según las investigaciones efectuadas por Gallardo, la primera mención histórica de Xirihualtique aparece en una carta enviada a la Corona por Pedro de Alvarado en noviembre de 1536: “…a donde se ha descubierto un muy buen puerto hondeable y seguro en la boca del rio (sic) Lempa, donde se ha poblado una villa que se llama San Miguel, donde se podrá proveer todos los navíos que allí apartasen e se pueda dar carena e cargar(sic), y desta manera se comunicará con poco trabaxo (sic) la mar del Norte con la del Sur” (Cabildo 1934:316).

Para 1540, Alvarado tenía planificado el descubrimiento de las islas Molucas (China) y para el proyecto construyó una armada en el puerto de Iztapa. Posteriormente, trasladó las naves a labores de carena y calafateado al puerto de Xirihualtique. “Entre los barcos se encontraba el San Salvador, que posteriormente navegaría a la conquista de California”, sumó el investigador del MUNA.

Réplica del San Salvador, elaborada por el Museo de San Diego, California.

Xirihualtique, sin duda, tuvo un papel importante en el desarrollo del primer San Miguel de la Frontera, ya que “necesitaba un acceso al mar; por lo tanto, se establece este puerto en vista que era mucho más fácil transportarse por mar que atravesar el occidente de El Salvador y parte del oriente”.

Sin embargo,  para finales del siglo XVII desapareció en el tiempo como puerto, ya que no vuelve a mencionarse en documento alguno.

Tras la visita de campo a la Bahía de Jiquilisco, se tiene planificado continuar con las expediciones de búsqueda e identificar ocupaciones humanas del pasado. Para el director del museo, José Heriberto Erquicia, la expedición es una primera parte de un gran proyecto.

“Ahora procede la formulación de una propuesta de proyecto para la investigación formal de un posible sitio, la cual deberá ser aprobada por la Dirección General de Patrimonio Cultural y Natural”, agregó Erquicia.

El proyecto tendrá que elaborarse desde el MUNA, posibilitando efectuar otros viajes de campo que permitan “elaborar un mapa de la zona, recolección y análisis de materiales e identificación de material europeo”, indicó el funcionario.

De tener éxito en la búsqueda del antiguo astillero, abrirá las puertas para “obtener una parte del rompecabezas histórico de la conquista de esta zona del oriente del país”, concluyó el arqueólogo Gallardo.


*sic: La palabra o frase que precede es literal o textual.

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