El danzante de la gruta del Espíritu Santo de Corinto, las esculturas de la tradición Cabeza de Jaguar, los petrograbados de Igualtepeque, la serpiente emplumada y las pinturas de gobernantes y guerreros jaguar en la cerámica prehispánica inspiraron los diseños plasmados en el Paso del Jaguar, inaugurado el pasado 23 de julio.

La obra gráfica del paso multinivel construido en la zona conocida como Rancho Navarra estuvo a cargo de la diseñadora Rita Araujo y del arqueólogo Marlon Escamilla, quienes contaron con la colaboración del Ministerio de Cultura, que dio acceso a piezas arqueológicas de sitios como Quelepa, Corinto, Tazumal, Igualtepeque (Santa Ana), Tapalshucut (Izalco), y Loma China (Usulután), entre otros.

“Mi aporte como arqueólogo fue dar insumos en la parte conceptual para que se colocaran elementos que vinieran de sitios arqueológicos específicos y de manifestaciones culturales como el arte rupestre, esculturas o la cerámica misma”, dijo Escamilla.

Diseñadora Rita Araujo

Por su parte, Araujo explicó que para el diseño del paso vehicular se tomaron como referencia cuatro sitios arqueológicos y que para los pasos peatonales los tres periodos culturales prehispánicos. Agregó que “las ilustraciones tenían como objetivo principal replicar las originales, las cuales se encuentran en piedra tallada, cerámicas pintadas y piezas de jade”.

El proceso de creación tomó nueve meses de trabajo, en los cuales se realizaron 256 bocetos a mano “que posteriormente fueron digitalizados para su aprobación y selección. Las ilustraciones debían de tener ese carácter de abstracción de la figura y, al mismo tiempo, marcar las diferentes características de los periodos, sin romper con la armonía visual del conjunto”, dijo la diseñadora.

El arqueólogo detalló que en el primero de los tres túneles que sirven como pasos peatonales se plasmaron representaciones del Preclásico (2000 a. C. – 250 d. C.). En este se incluyeron las Cabezas de Jaguar, “muy características  de la zona occidental, como las tres de Tapalshucut y otras en la zona nuclear de la tradición escultórica”.

Otro de los pasos fue diseñado con imágenes del Clásico (250-900 d. C.) que representan “el  desarrollo del sistema político que alcanzaron las antiguas civilizaciones durante este periodo y se retomaron escenas donde podemos observar a gobernantes sentados en sus tronos y guerreros, que fueron extraídas de cerámica del sitio arqueológico Cara Sucia (Ahuachapán)”, dijo Escamilla.

Arqueólogo Marlon Escamilla.

Mientras que para el Postclásico (900 -1524 d. C.) se quiso resaltar el fenómeno de la migración de los grupos nahuas que vinieron del centro de México, quienes trajeron diferentes prácticas y un panteón de deidades que era nuevo para esta región, como Quetzalcoatl o serpiente emplumada, cuya imagen está en una vasija encontrada en Loma China, la cual puede apreciarse en la Sala de Religión del Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán.

Como elementos contemporáneos se incorporaron los diseños de dos grandes jaguares, porque “se quería resaltar la importancia del jaguar en el mundo prehispánico, que para las antiguas civilizaciones es un animal sagrado dador de vida. De las fauces abiertas de este gran felino emerge el ser humano, lo cual está relacionado con el mito de origen que estas civilizaciones tenían, y relacionado con la parte guerrera en diferentes jerarquías. El grado de guerrero jaguar era muy importante dentro de la sociedades mesoamericanas”, acotó el arqueólogo.

Sobre la obra gráfica en el paso vial, la ministra de Cultura, Silvia Elena Regalado, hizo un reconocimiento al Ministerio de Obras Públicas y al ministro de esta cartera, Eliud Ayala, por  “su visión de fortalecimiento de nuestras raíces ancestrales”.

Álbum de fotos bocetos de la diseñadora y resultado:

imagen 1