Cientos de personas participaron en la tradicional celebración mexicana del Día de Muertos que el Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán (MUNA) y la Embajada de México en El Salvador celebraron con un festival el pasado 1 de noviembre.

Directora MUNA, Karen Estrada y embajador de México, Ricardo Cantú.

“Es un honor realizar este festival. Este tipo de tradiciones forman parte de nuestra identidad. Como región mesoamericana tenemos una visión particular respecto a la muerte, ya que a pesar de que está relacionada con el dolor y la tristeza, en nuestros cementerios se vive una fiesta con colores y música”, dijo la directora del MUNA, Karen Estrada.

Por su parte, el embajador de México, Ricardo Cantú, recordó: “La tradición del Día de Muertos es una ocasión para celebrar y recordar la vida de quienes ya no nos acompañan, esto es que nuestros seres queridos vuelven a la tierra a compartir el pan y a disfrutar nuestras tradiciones en familia”.

Como parte de la celebración, se instalaron altares de muertos entre los que destacaron el del MUNA, en honor a dos de sus empleados fallecidos, y el de la Embajada de México. También, se llevó a cabo un concurso de altares, del cual resultó ganador del primer lugar el Colegio Guadalupano, que sacó mayor puntuación por su “apego a la tradición mexicana, originalidad y uso de componentes” como agua, sal, comida, flores, velas e imagen del difunto, entre otros.

Los altares de muertos son estructuras con varias plataformas en las que se colocan alimentos, bebidas y ofrendas florales como signo de respeto a los difuntos que pueden ser familiares o personajes importantes de la cultura popular.

En el marco del festival, hubo presentaciones musicales, ballet folclórico y concurso de dibujo. La celebración del Día de Muertos se dio dentro del programa MUNA de Noche.

Durante la celebración, el museo ofreció recorridos guiados en sus cinco salas permanentes, entre la que destaca la de Entierros Prehispánicos, donde se hizo un montaje de velas y flores. “Una tradición compartida entre México y El Salvador. Se tiene la creencia de que si no se ponen velas en el altar, los muertos vienen y se van encendiendo sus huesos y se van quemando poco a poco, y las flores tienen que ver con una visión de que la muerte no es una cosa tajante de que aquí termina todo, sino que hay una continuidad y es por eso que se celebra con colores, con vida”, explicó la antropóloga del MUNA, Ninel Pleitez.

Vea el álbum de fotos en el enlace

https://www.flickr.com/photos/culturasv/albums/72157711632852127