“El patrimonio que acogen los Centros Históricos nos permite conectar tres dimensiones de la cultura: con la herencia que debemos conservar, con nuestra conciencia para su protección y como generadora de riqueza. En la mayoría de los Centros Históricos de las ciudades de nuestro país lo viejo y lo nuevo, lo tradicional y lo moderno se combinan; estos matices se observan a través de la diversidad de estilos en las fachadas de sus edificios, en sus iglesias, en su trazado, en sus barrios y en el sentir de sus habitante”: Marta Rosalía Sánchez López, Universidad de Barcelona/Salvador García Espinoza, Universidad de Michoacán.

Así es el caso del centro histórico de la ciudad de San Salvador-CHSS, ese núcleo urbano de valor que guarda grandes historias y hechos importantes que permiten fortalecer nuestra identidad; el cual, a pesar de las constantes modificaciones que ha experimentado a lo largo del tiempo a fin de adaptarse a las nuevas necesidades de los que lo habitan, laboran y conviven dentro de él, aún se conserva como el punto fundacional de la capital salvadoreña, dentro de cuyos límites se alberga un invaluable patrimonio material e inmaterial, por el cual fue reconocido y declarado como Centro Histórico de la Ciudad de San Salvador, a través de Decreto Legislativo n.° 680, del 18 de julio de 2008, emitido por la Asamblea Legislativa y publicado en el Diario Oficial n.° 155, Tomo 380, de fecha 21 de agosto de 2008.

Por ello, con el interés de contribuir en la protección de nuestro patrimonio, y dando cumplimiento a lo establecido en los artículos 30 y 31 de la Ley Especial de Protección al Patrimonio Cultural de El Salvador, es que los arquitectos Xochilt Siliézar y Víctor Hugo Barrientos, técnicos del Departamento de Inspecciones y Licencias de Bienes Culturales Inmuebles, con el apoyo de estudiantes de la Universidad de El Salvador, realizaron durante el periodo de 2013 a 2015, la actualización al inventario de inmuebles que conforman dicho centro histórico, a través del cual se recolectó información general de todas las edificaciones con y sin valor, registrando 203 manzanas dentro del centro histórico (codificadas de la letra “A” a la “Y”), en las que se localizan 667 edificaciones con valor cultural y 2 mil 123 inmuebles sin valor cultural, así como también 47 edificios aislados con valor cultural ubicados frente a los límites norte, sur y oeste del centro histórico de San Salvador, haciendo así un total de 2 mil 790 inmuebles. Estableciendo a su vez, que el centro histórico de San Salvador, por sus características, periodo de fundación y los diversos acontecimientos de los que ha sido escenario, está representado por diversos valores culturales como el valor de antigüedad, estético-arquitectónico, científico-tecnológico, histórico, simbólico, social y urbano.

Límites del centro histórico de San Salvador.

De este análisis, los arquitectos Siliézar y Barrientos elaboraron la documentación e información respectiva, que sirvió de base en la formulación de la Resolución Interna MP-001/2016, de fecha 29 de agosto de 2016, Medidas de Protección para el Centro Histórico de la Ciudad de San Salvador, publicadas en el Diario Oficial n.° 194, Tomo 413, de fecha 19 de octubre de 2016.

Dicho instrumento contiene los lineamientos técnicos que buscan resguardar, defender, amparar, proteger, conservar y salvaguardar nuestro patrimonio cultural edificado, para tratar de evitar que se siga perdiendo y alcanzar un balance entre las nuevas necesidades, a fin de volverlo más habitable pero respetuoso de las muestras arquitectónicas que en él se albergan. Las medidas de protección se clasificaron en dos líneas:

1.- Ámbitos o Zonas de Actuación Diferenciada: Acciones enfocadas a nivel urbano, por medio de la agrupación de núcleos urbanos con características similares.

Se establecieron seis ámbitos o zonas: 1) áreas con características semejantes, que mantienen sus formas arquitectónicas y estilísticas, 2) áreas que, pese a los cambios sometidos, conservan características que deben conservarse, 3) áreas totalmente alteradas, cuyas intervenciones no han sido reglamentadas, 4) inmuebles de importancia local,  5) tratamiento especializado para el espacio público (plazas, parques, calles, avenidas, aceras, arriates); y 6) corresponde al área de influencia o zona que permite la transición entre el centro histórico y las áreas de expansión.

2.- Niveles de Intervención y Protección: Actuaciones y lineamientos técnicos acordes a las características estético-arquitectónicas, estado de conservación, usos de suelo y valoración cultural según el tipo de inmueble.

Se establecieron seis niveles:

1) Integral. Edificaciones cuyos valores culturales justifican su preservación completa a nivel espacial y formal, así como sus características arquitectónicas, tipológicas, su equipamiento y patrimonio mueble e inmueble por destino, sus exteriores, su organización espacial, su forma y cuantía de ocupación del espacio, que permiten identificarlo como elemento integrante del patrimonio arquitectónico y monumental.

2) Parcial 1. Edificaciones de extraordinaria calidad tipológica que merecen protección no solo de sus fachadas sino también de su organización espacial y estructural, pese a que hayan sufrido algunas alteraciones puntuales o que su estructura portante presente daños reversibles.

3) Parcial 2. Edificaciones de valor cultural representativas de un momento arquitectónico de la historia del país o que hayan sufrido sucesivas transformaciones, pero que conserven sin alterar parte de sus elementos estilísticos, volumétricos y espaciales originales.

4) Contextual 1. Edificaciones que conservan las características volumétricas originarias y ciertos elementos arquitectónicos que generan en su conjunto la calidad del entorno urbano en el que se encuentran emplazadas.

5) Contextual 2. Edificaciones modestas de menor valor arquitectónico al ser consideradas de forma aislada, pero que integradas con otras edificaciones constituyen un conjunto homogéneo, convirtiéndose en un apoyo formal y volumétrico para la configuración del paisaje urbano.  A través de este nivel de intervención se busca la conservación del contexto urbano y la uniformidad del paisaje en que se encuentran.

6) Sin Valor Cultural. Inmuebles que no presentan característica alguna para ser calificados como Bien con Valor Cultural, sea por constituir edificaciones nuevas a base de materiales y sistemas constructivos contemporáneos o por ser edificaciones que ya perdieron sustancialmente las connotaciones arquitectónicas de su tipología, por tanto pueden ser intervenidos atendiendo las normas o ámbitos diferenciados de actuación que se establezcan en el área o contexto donde se encuentran emplazados.

Las medidas de protección son un instrumento legal y vinculante al Decreto Legislativo que posee el centro histórico de San Salvador, además es una herramienta técnica que deberá ser utilizado como base para realizar cualquier acción urbana o intervenciones en edificaciones ubicadas en dicho centro histórico de la ciudad de San Salvador.

 


*Este es un artículo escrito por el Departamento de Inspecciones y  Licencias de Bienes Culturales Inmuebles.