La Dirección de Patrimonio Cultural Inmaterial (DPCI) del Ministerio de Cultura ya inició las consultas para elaborar la ficha de inventario de la tradición del Día de los Farolitos de Ahuachapán, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial por la Asamblea Legislativa en 2014.

Para ello, se realizó una reunión —del 26 de agosto— entre los técnicos de la DPCI, Carlos Cortez y Edgardo Zamora, y representantes de la comunidad ahuachapaneca que participó en el Concurso de los Farolitos de la Casa de la Cultura.

En el encuentro se habló sobre el origen de la tradición, el significado, la preparación de los farolitos, los cambios que se han dado en los últimos años, las amenazas y cómo podría protegerse la celebración, que se da cada 7 de septiembre, en la víspera de la Inmaculada Concepción o nacimiento de la Virgen María.

El Día de los Farolitos es una tradición muy importante “porque une a las familias” y porque “como ciudad nos representa de gran manera” y es “parte de nuestra identidad”, dijeron los presentes en la reunión, entre quienes se encontraban estudiantes, maestros, empleados públicos y privados.

Sin embargo, destacaron como amenaza a la tradición el crecimiento desbordado del comercio en las calles de la ciudad, ya que “en vez de farolitos hay ventas”, por lo que hicieron un llamado a las autoridades locales a crear un comité para protegerla.

“Con estos insumos, elaboraremos la ficha de inventario, la cual es muy importante para la identificación y creación de contenido que sustente la tradición. Esto permite que sea ingresada como parte del Inventario Salvadoreño del PCI que nuestra Dirección debe llevar a cabo, previo a la declaratoria de un bien cultural y dichos insumos quedarán a disposición de los salvadoreños para consulta o investigación”, dijo el técnico de la DPCI, Carlos Cortez.

La celebración tiene —según los ahuachapanecos— más de 160 años de antigüedad. Durante los inicios de la manifestación, muchas familias practicantes elaboraban farolitos a partir de pencas de izote, colocaban una vela al centro o, en caso de no tener velas, colocaban ocote u otro material que irradiara luz.

El Día de los Farolitos se ha extendido a otros municipios del occidente como Ataco, Tacuba y Apaneca, que este 2019 recibieron visitantes de todos los rincones del país.