En el marco del año internacional de las lenguas indígenas, el Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán (MUNA) y la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana (SECC/SICA) realizaron —el 19 de febrero de 2019— un conversatorio para hablar sobre el derecho a la lengua materna.

El conversatorio fue moderado por el director del MUNA, Heriberto Erquicia, y contó con la participación de la antropóloga y estudiante de náhuat, Ninel Pleitez, así como del coordinador de Cultura y Comunicaciones de la CECC/SICA, Luis Bruzón, quien presentó su documental “Mi derecho a la lengua materna”.

El audiovisual refleja el crítico estado en que se encuentra el náhuat, una lengua que aún conservan algunas de las comunidades indígenas asentadas en el occidente del país. Los nahuablantes llegaron a Centroamérica en varias migraciones procedentes del centro de México, poblando el actual territorio salvadoreño en diferentes momentos entre los siglos VIII y XIII.

En “Mi derecho a la lengua materna”, nahuablantes, maestros de náhuat y el lingüista Jorge Lemus reconocen que aunque desde hace algunos años se están haciendo esfuerzos para revitalizar la lengua, hace falta hacer más.

Uno de estos esfuerzos es el de la Cuna Náhuat de Santo Domingo de Guzmán, que atiende a unos cuarenta niños —de entre tres y cinco años— que aprenden la lengua con la ayuda de tres “nantzin”. El programa cuenta con el apoyo de la Universidad Don Bosco, la municipalidad y el Ministerio de Educación (MINED).

Además, en octubre de 2018,  el MINED presentó —ante el Comité Interinstitucional y el Comité Local de Salvaguardia de la Lengua Náhuat de Santo Domingo de Guzmán— los avances para revitalizar la lengua: La creación de una nueva Cuna Náhuat en Santa Catarina Masahuat, Sonsonate; la formación de 89 docentes —de 61 centros educativos de la zona central, paracentral y occidental del país— de educación básica y media sobre identidad cultural y enseñanza del náhuat; y la publicación de tres libros para la enseñanza del idioma.

Foto de archivo. Nantzin de Santo Domingo de Guzmán, el municipio de El Salvador con mayor número de nahuahablantes.

En el conversatorio se trataron las causas del desuso de la lengua, la falta de interés de la población por aprenderla y el abandono por parte de las instituciones estatales de la población indígena que todavía la usa y que estaría reducida a unas doscientas personas.

“Muchos jóvenes que no son de las comunidades indígenas están aprendiendo náhuat, lo aprenden en una aplicación, eso es parte de esa evolución de los idiomas”, dijo el Dr. Erquicia.

Al respecto, la antropóloga Pleitez, quien pertenece al Colectivo Tzunhejekat o Cabeza de Viento, explicó que desde el grupo hacen esfuerzos por divulgar y enseñar el idioma a través de redes sociales y de un libro disponible en internet.

Además, el colectivo ha elaborado un diccionario producto del contacto con las comunidades, en las cuales ha recogido las variantes del idioma. Este diccionario se presentará en el MUNA, el jueves 21 de febrero, fecha en que también se celebra el Día Nacional del Náhuat desde 2017, por decreto legislativo.

Por su parte, el productor del video, Luis Bruzón, recordó que los derechos culturales forman parte de los derechos humanos y que es necesario fomentar que “la gente no se avergüence de ser indígena por vestir y hablar de una manera. La discriminación hace que muchos indígenas no quieran ser indígenas y no se definan como tal”.

Bruzón agregó: “Cuando se muere una lengua, se muere el alma de los pueblos también y eso ocurre en el mundo cada quince días. En Centroamérica tenemos más de medio centenar de grupos indígenas, no sabemos cuántas lenguas hay,  pero hay algunas que están pendiendo de un hilo”.

En el conversatorio participaron personas del público que señalaron la falta de políticas públicas para enseñar el idioma e historia. “¿Por qué mi apellido es López, por qué no tengo apellidos indígenas? Es la educación en sí la razón por la que nos hemos alejado de nuestras raíces, quisiera saber qué esfuerzos se pueden hacer para incidir en la educación, qué se puede hacer para cambiar la manera en que nos enseñan historia en el colegio”, opinó Valeria Pérez.

La joven estudiante dijo además que el Estado tiene una gran deuda con los indígenas: “No se ha pedido perdón, no se ha reconocido lo horrible que fue el 32, lo que siguió y lo anterior, porque el 32 fue resultado de tantas cosas anteriores. Han sido crímenes que no han sido reconocidos, que no han sido enjuiciados y que siento que es importante la manera en que nos enseñan historia”.

En este sentido,  el Dr. Erquicia respondió que en efecto, “la educación es importante para cambiar todos esos paradigmas, esas leyendas negras». El funcionario agregó: «Han tenido que pasar más de 80 años para que en este museo aparezca de mediana manera el 32. Esperamos que en la Sala de Pueblos Originarios y Afrodescendientes (en proyecto) podamos tener presente las causas y efectos de este hecho”.

El conversatorio —enmarcado en el MUNA Académico— concluyó con la invitación a la presentación del diccionario náhuat, este jueves 21 de febrero,  a las 6 de la tarde. La entrada es gratis.

Álbum de fotos del conversatorio:

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