La Mesa para la Sustentabilidad de los Territorios de Sonsonate (MESUTSO) realizó un recorrido —el 9 de marzo de 2018— por la ribera del río Ceniza y el sitio arqueológico Tacuscalco Los Cerritos, afectados por el proyecto Urbanización Las Victorias (Acrópoli Sonsonate), de la empresa Fénix S. A. de C. V.,  que construye en un área adyacente al centro cívico-ceremonial del sitio.

Desagüe de aguas negras de la urbanización.

En el recorrido, se constató que, pese a que Secultura emitió medidas de protección del sitio arqueológico, la empresa no ha detenido las obras y, al contrario, ha iniciado una nueva etapa de la urbanización a escasos metros del río, donde se pudo apreciar la destrucción de material cultural y la construcción de una salida de aguas negras que serán vertidas al afluente.

“Toda esta zona estaba habitada en la época prehispánica y es la que ahora está siendo destruida por la construcción de una urbanización que no cuenta con los permisos correspondientes y que sí cuenta con una resolución de Secultura, que ordena que ciertas áreas del terreno deben quedar protegidas. Es probable que a estas alturas se haya destruido irremediablemente parte importante del patrimonio arqueológico salvadoreño”, afirmó el arqueólogo Julio Alvarado, coordinador de Investigaciones del Departamento de Arqueología.

Al daño cultural, se suma la contaminación del río, lo cual representa un riesgo para la salud de los habitantes de las 11 comunidades cercanas, que además de usar el agua para los servicios domésticos la utiliza para el cultivo de hortalizas y de pastizales para el ganado, dijeron los miembros de MESUTSO, quienes cuentan con el  apoyo de  la Unidad Ecológica Salvadoreña.

“Vamos a estar en contra de todo aquello que atente la vida. Vemos que aunque las comunidades y la ley tengan la razón, el poder económico es fuerte, parecería que estamos condenados y sujetos a eso. Con una mayor contaminación este río va a morir”, dijo José Lisandro Moreno, párroco de la iglesia Santiago Apóstol de Nahulingo, quien se ha sumado a las denuncias.

La petición para proteger la zona se hizo extensiva al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y a la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural y Natural de Secultura,  a la que pidieron mantener su postura reflejada en las medidas de protección del patrimonio arqueológico.

El sitio arqueológico Tacuscalco Los Cerritos fue declarado Bien Cultural mediante acuerdo ejecutivo en 1997 y es uno de los más importantes de nuestro país, ya que hay evidencia de ocupación continua a través de más de dos mil años, desde 1500 a. C. hasta 1524 d. C.

Según fuentes históricas y documentos de la conquista, como el Lienzo de Tlaxcala y las cartas de relación de Pedro de Alvarado, en Tacuscalco se llevó a cabo la segunda batalla que los conquistadores españoles junto a indígenas aliados libraron contra los habitantes del lugar en 1524.

“Pedro de Alvarado entra a Tacuscalco, venía herido de Acajutla, no puede participar de la batalla y en sus escritos dice que se sube a un montículo y desde allí observa la batalla entre españoles e indígenas”, dijo el arqueólogo de Secultura.

Tacuscalco, al estar declarado como Bien Cultural, está protegido por la Ley Especial de Protección al Patrimonio Cultural de El Salvador (LEPPCES), que en su artículo 8 señala: “Los planes de desarrollo urbanos y rurales, los de obras públicas en general y los de construcciones restauraciones privadas que de un modo u otro se relacionen con un bien cultural inmueble serán sometidos por la entidad responsable de la obra a la autorización previa del Ministerio a través de sus respectivas dependencias”.

Álbum de fotos:

DSC_0060