Para este octubre, el Departamento de Letras de la Secretaría de Cultura de la Presidencia nomina como Autora del Mes a Roxana Méndez, poeta, narradora y traductora.

Méndez nació en El Salvador en 1979. Es Licenciada en Idioma Inglés, con especialización en Traducción y un máster en Literatura Española e Hispanoamericana. Actualmente, cursa el Doctorado en Filología Hispánica de la Universidad de Barcelona, España.

Entre sus logros como poeta se puede mencionar que, en 2003, se convirtió en Gran Maestre de poesía y, en 2011, ganó el Certamen Nacional de Narrativa Infantil, ambos de los Juegos Florales de El Salvador; en 2012, obtuvo el Premio Alhambra de Poesía Americana para Obra Inédita, en Granada, España, y este año (2016) ganó en la rama de Poesía Infantil también de los Juegos Florales de El Salvador.

Entre sus publicaciones se encuentran los libros: “El cielo en la ventana Valparaíso” (Ediciones, España, 2012); “Clara y Clarissa” (Alfaguara Infantil, 2012); “Mnemosine” (Dirección de Publicaciones e Impresos, DPI, El Salvador, 2008) y “Memoria” (Universidad Tecnológica, El Salvador, 2004).

Ha sido incluida en antologías de poesía, como “El canon abierto. Última poesía en español” (Editorial Visor, España, 2015), “Humanismo Solidario. Poesía y compromiso en la sociedad contemporánea” (Editorial Visor, España, 2015); “Theatre under my skin” (Editorial Kalina, 2014); “Poesía ante la incertidumbre. Nuevos poetas en español” (Visor, 2013); “La poesía del siglo XX en El Salvador” (Editorial Visor, España, 2012); “Puertas abiertas”, (Fondo de Cultura Económica, México, 2011) o “La herida en el sol” (Universidad Nacional Autónoma de México, 2008).

Tradujo la biografía “J. M. Barrie y los niños perdidos”, que será publicada en España en el presente año.

¿Qué le parece que la hayan nombrado autora del mes y que pueda ir a compartir su experiencia con otras personas?

Para mí es muy valioso compartir con los lectores, sobre todo con los niños de El Salvador, como será en esta ocasión. Creo que es de suma importancia que los escritores acompañen, en la medida de lo posible, los procesos de formación de quienes dirigirán el país en el futuro, ya que una sociedad tiene más oportunidades de desarrollo si su nivel cultural es alto.

Las ventajas de que los niños pongan rostro a los autores de los libros que leen son muchas. Pueden comprender los textos de una manera distinta, se les despierta el interés por leer más, por conocer sobre la vida de otros escritores, dejan de ver al autor como una figura alejada e irreal y se dan cuenta de que son personas comunes como ellos, que sienten como ellos y que probablemente empezaron a escribir y a amar la literatura cuando tenían su misma edad.

Por otro lado, aprendo mucho al conocer lo que piensan los niños de mi trabajo, me doy cuenta de que ponen una gran atención a los detalles y que se hacen preguntas que no hubiera imaginado, por lo que recibo una importante retroalimentación de su parte.

Cuénteme un poco sobre la experiencia de vida como poeta, narradora, traductora, ¿cómo combina todo eso en su vida?

Yo me enamoré de la literatura antes de aprender a leer, cuando mi madre me leía cuentos o poemas. Alrededor de los catorce años empecé a escribir poemas y más tarde narrativa. La poesía y la prosa son como ramas del mismo árbol, y he tenido la suerte de recibir premios y publicar en ambas. Empecé a hacer traducciones cuando me gradué de la universidad, la última que he hecho es una biografía del autor de Peter Pan, J. M. Barrie, que saldrá publicada en España dentro de unos meses. La literatura me ha acompañado siempre, no es algo que sienta que tenga que acomodar en mi vida, más bien, acomodo como puedo todo lo demás. Gracias a la literatura he conocido lugares fascinantes y personas maravillosas a lo largo de los años.

¿Cuál sería su consejo para las personas que incursionan en la escritura o que quieren iniciar a escribir?

Mi primera recomendación es la lectura. Rodearse de buenos libros y leer lo que más se disfrute, leer es la primera forma de descubrir cómo se hace literatura. Aprender a leer con atención es importante para aprender a escribir. La segunda es sentarse a escribir y hacerlo constantemente, sobre lo que sea que nos llame la atención, practicar y practicar, después corregir y seguir corrigiendo.