La Dirección Nacional de Patrimonio Cultural y Natural de Secultura impartió —el 11 de diciembre— la segunda charla del taller sobre Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) a 41 estudiantes de la Escuela Taller de Artes y Oficios Tradicionales y Artesanales de El Salvador (ESTASAL), quienes restaurarán la Casa Rey Prendes en San Salvador.

En un esfuerzo por preparar a los jóvenes para asumir el compromiso de la restauración del histórico edificio, las antropólogas Ana Mata y Johana Marroquín hablaron sobre las principales características del PCI, el cual “se transmite de generación en generación, otorga identidad y pertenencia, son tradiciones vivas en constante recreación, y adquiere particularidades regionales y locales propias”, explicaron.

Ambas profesionales dieron a conocer las diversas manifestaciones culturales que nuestro país posee: Tradiciones como la «Danza del tigre y el venado», costumbres, artesanías y gastronomía que nos identifican, y conocimientos relacionados a la medicina natural, entre otras.

“Lo que más me ha impactado conocer a través de este taller es la riqueza y la historia que tiene nuestro país, cosa que yo no conocía, las tradiciones”, dijo el joven Herbert Ramírez, quien se siente agradecido por la oportunidad de ser parte de la ESTASAL y tiene la “expectativa de aprender mucho con la restauración de la Casa Rey Prendes”.

Por su parte, la joven Katherin Burgos dijo sentirse “muy feliz de poder saber un poco más de la historia del país. Este taller ha sido muy beneficioso porque hay muchas cosas que yo no sabía y me llaman la atención, y quisiera poder conocerlas”. Agregó que el proyecto de la ESTASAL es una “gran experiencia de poder participar en la restauración de un monumento histórico del país”.

El proyecto ESTASAL, iniciado en marzo de 2017 con la inauguración de la primera escuela en la Estación Ferroviaria de Zacatecoluca, cuenta con financiamiento de más de un millón de dólares de la Cooperación Italiana —que ha confiado a la Universidad Roma Tre como ente ejecutor—,  de Secultura, de las municipalidades y, en San Salvador, del Instituto Nacional de la Juventud, que aportará más de 93 mil dólares en becas para los estudiantes.